¿Qué misterios de orden político y económico encierra el caso de los propietarios de Sitma e Invergrup? Resulta que en la Procuraduría General de Justicia de Yucatán (PGJY) se guarda un férreo silencio acerca de los hermanos Tiro Moranchel, quienes son propietarios de dichas empresas, ya que no hay información oficial de este asunto, pero todos los funcionarios saben del caso. Y algunos servidores públicos de esa dependencia han contado de manera extraoficial lo siguiente:
Dichos empresarios se ocultan en Mérida desde principios de año y que durante varios meses se les dio protección oficial por parte de la Policía Judicial; que en una ocasión los habían detenido, pero los liberaron; y que hace poco más de una semana, una fuga de información permitió que tres de ellos pudieran escapar de la península yucateca.
Se sabe que desde principios de año los hermanos Leonardo, Edmundo, Mauricio e Iris Tiro Moranchel establecieron su residencia en Yucatán de manera eventual y con el paso del tiempo ya fue permanente. En la primera mitad de este año, contaron con la protección de autoridades yucatecas. Eso les permitió llevar una vida despreocupada en Mérida, pese a que en Puebla empezaban a estallar los conflictos de falta de insolvencia de Sitma e Invergrup.
Incluso se rumora que Edmundo Soberanis Pérez, quien es subdirector de la Policía Judicial yucateca, tenía la encomienda de darles protección.
Después de varios meses de tranquila estancia en la tierra del faisán y el venado, dio un giro de 180 grados ese trato y se dio la orden de que debían ser localizados y aprehendidos. Nadie explica por qué vino ese cambio de las altas esferas del gobierno de la mandataria yucateca Ivonne Ortega.
Eso ocurrió cuando empezaron a brotar las docenas de demandas contra Sitma e Invergrup, pero sobre todo cuando Leonardo Tiro, por primera vez, hizo declaraciones a la prensa de Puebla pidiendo que el gobierno del estado creara un fideicomiso para pagar a los deudores mediante la venta de lotes que son propiedad de dichas compañías.
Extraoficialmente se sabe que fue ubicada la residencia de los cuatro hermanos Tiro Moranchel y que uno de ellos, Edmundo o Leonardo, habría sido detenido por Adán Sosa, quien es jefe de la Comandancia de Delitos Patrimoniales de la PGJY, por órdenes del jefe de Grupo de la Policía Judicial, Freddy Barceló Cardounell.
Pero cuando apenas habían ejecutado le detención contra alguno de los dueños de Sitma, se recibió una orden de que lo liberaran.
Y así ocurrió. Al detenido le pidieron una disculpa y se pudo ir.
Se rumora que la llamada telefónica de que se dejara en paz a los hermanos Tiro Moranchel vino de la oficina de Alejandro Rodríguez Palma, quien en ese entonces era director general de la Policía Judicial.
Por cierto, poco tiempo después Alejandro Rodríguez Palma fue removido como directivo de la Policía Judicial, pues aunque oficialmente nunca se le ha probado nada, había muchas versiones de que este funcionario vendía protección a grupos criminales. Actualmente es asesor en materia de seguridad pública del gobierno de la priista Ivonne Ortega.
Se dice que el “favor” de la liberación les habría costado a los hermanos Tiro Moranchel unos 500 mil pesos, mismos que llegaron a Yucatán en efectivo y lo llevaron desde Puebla un grupo de abogados.
Luego de ese hecho, las cosas volvieron a la normalidad para los cuatro hermanos Tiro Moranchel, por lo que al parecer, eso los hizo entrar en una situación de extrema confianza.
Por eso, dicen fuentes de la PGJY, hace dos fines de semana los cuatro hermanos en cuestión no se esperaban que volviera a haber un intento de detención en su contra y fue fácil la ubicación y aprehensión de Edmundo Tiro Moranchel.
Allá en Yucatán es la fecha que no se informa oficialmente de la detención de uno de los cuatro hermanos que supuestamente defraudaron a más de 5 mil personas. Si se pide información en la PGJY, el vocero de la dependencia, Roger Narváez, responde con el silencio.
Y aquí en Puebla no se ha sabido que un día después de la detención de Edmundo Tiro, hubo un cateo contra una vivienda como parte de la búsqueda de los otros tres hermanos Tiro Moranchel. Que el operativo fue encabezado por el procurador de Justicia, Héctor Cabrera Rivero, pero ya no encontraron a los presuntos delincuentes más buscados de Puebla.
Una “garganta profunda” de la PGJY confió a Luis Boffil, quien es mi colega corresponsal de La Jornada en Yucatán, que los mismos que les han dado protección a los hermanos Tiro Moranchel les informaron que habría un segundo operativo en su contra y eso les permitió huir a Cancún, en donde no se sabe si tomaron un avión o un barco, pero es un hecho que huyeron a otra parte del país o al extranjero.
Estos hechos plantean muchas interrogantes: ¿Por qué si el propio procurador de Justicia ha encabezado los operativos contra Tiro Moranchel, por qué se guarda silencio del caso?
¿Qué intereses tan poderosos representan los dueños de Sitma como para haber tenido esa protección especial?
¿Esa protección solamente es resultado de simples actos de corrupción o es que los hermanos Tiro Moranchel tienen información privilegiada?
¿Por qué a los dueños de Sitma, a quienes se les ha relacionado con el panista Rafael Moreno Valle, se les persigue y no se nota que pase lo mismo con los dueños de Coofia, la otra caja de ahorros defraudadora?
Mi colega Luis Boffil, entre sus informantes, recogió una versión que debe tomarse con reserva, pero que no debe desecharse:
Se dice que los hermanos Leonardo, Eduardo, Iris y Mauricio Tiro Moranchel habrían pactado con algún funcionario del gobierno de Puebla que se irían a Yucatán, mientras a nivel local se buscaba dar solución a las demandas en su contra. Pero que éstos se desesperaron y empezaron a dejar evidencias de que se ubicaban en Mérida; además, amenazaron con hacer pública cierta información.
Entonces en Puebla se decidió darles la espalda y que se procediera penalmente en su contra.
¿Cuál es la verdad del caso? Tal vez nunca se sepa a qué se debe el trato que se les ha brindado a los Tiro Moranchel en Yucatán, porque en este país los aparatos de justicia son fuente de impunidad y opacidad.