1909: un tren directo a la Revolución es la magna exposición que el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos (MNFM) abrirá al público el 28 de noviembre a las 11:30 horas. Su propósito: brindar una mirada crítica a los últimos años del régimen porfiristas, cuyo desarrollo económico sentó sus bases en la expansión de los ferrocarriles, a los que Porfirio Díaz consideró la esperanza de un futuro próspero, pero que en los hechos agudizó la dependencia frente al exterior, la concentración de tierras, el sojuzgamiento interno, la concentración de la riqueza en unos cuantos y el empobrecimiento de la mayoría, así como la exaltación de lo ajeno y el menoscabo de lo propio.
Previo a la inauguración, Teresa Márquez, directora del Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero; Patricia Albores Morales, subdirectora de Museología y Museografía, y Bruno Wilson Ebergengy, subdirector de Conservación y Restauración, realizaron un recorrido por la exposición, que reúne por lo menos 50 piezas, entre fotografías, planos, maquinaria, mobiliario y herramientas de trabajo de las industrias ferroviaria, minera, textil y agrícola.
A un año de que se cumpla en nuestro país el centenario de la Revolución Mexicana, el museo se suma a los festejos de conmemoración de éste que es unos de los episodios de mayor significado histórico no sólo para nuestro país, sino para la historia del mundo, al tratarse de la primera revolución del siglo XX.
En este contexto, esta exposición resulta una valiosa oportunidad para valorar, reflexionar, conocer y difundir el papel que jugó el ferrocarril en los años previos al estallido social de 1910. Era la época del porfiriato, tiempos en los que el ferrocarril no solo fue el medio de transporte por excelencia, sino el vehículo que detonaría el desarrollo modernizador que caracterizó al periodo, al grado de considerarlo símbolo del progreso de la llamada “pax porfiriana”.
El ferrocarril también fue entonces el vehículo de interacción con el mercado interno y externo al permitir que se potenciara la base de inversiones extrajeras que pasó de 110 millones pesos en 1884 a 3 mil 400 millones en 1911.
Basta recordar que a partir de la década de 1880 no deja de entrar capital extranjero al país, mismo que es utilizado para construir, de manera simultánea, ferrocarriles que pronto sentarían las bases para detonar un “crecimiento económico hacia fuera”.
Durante este tiempo el total de las exportaciones mexicanas creció 600 por ciento, mientras que las importaciones se triplicaron, situación que se tradujo en la modernización estatal y económica del régimen. Sin embargo, a la par de este auge porfirista, la propia modernización alimentó y detonó una crisis política y social de magnitudes difíciles de calcular en ese momento.
El crecimiento económico generó una centralización estatal y administrativa que anuló toda posible modernización e integración social. Tampoco se alentó la participación política de los estratos bajos y medios de la población, lo que fortaleció un poder oligárquico que irremediablemente provocó el aumento de las contradicciones y desigualdades sociales, mismas que produjeron una irritación social acumulada e irrefrenable, que será el presagio de la lucha armada de 1910.
1909: un tren directo a la Revolución abordarán estos elementos de modernidad y crisis mediante cuatro salas temáticas: “Infraestructura ferroviaria de principios del siglo XX”, “Hacienda e industria en el porfiriato”, “El ferrocarril y la modernidad en México” y “Vida cotidiana”.
La colección proviene de la Fototeca del INAH, la Filmoteca de la UNAM, el Museo Nacional de la Secretaría de Marina, la UAP, el Archivo General del Estado, el Museo Comunitario de Ciudad Mendoza, la empresa Bombas Unión de Aguascalientes, y el acervo particular de Susana Alfaro y Juan Manuel Velorio.
La muestra estará acompañada de un programa de actividades paralelas: el espectáculo cómico teatral Desde el tren vi venir la Revolución, cuya primera temporada contempla presentaciones el sábado 5 de diciembre y los domingos 6, 13 y 20 del mismo mes; y la presentación de la locomotora de vapor FCM 40, construida por Baldwin Locomotiva Works, el 28 de noviembre a las 12 horas. El museo se ubica en la calle 11 Norte 1005, y las actividades son con entrada gratuita.