“¡Gracias, señor gobernador!”. Esta frase fue repetida la mañana de este domingo un centenar de veces ayer durante el desfile que el sindicalismo oficial poblano realizó para conmemorar el inicio de la Revolución Mexicana, que en realidad terminó por convertirse en un acto de campaña a favor del PRI.
Pero, ¿acaso había una mejor frase para expresar el fervor y el entusiasmo con el que la FROC–CROC agradeció todo el apoyo del gobernador que no llegó a presenciar esta parada cívica? De ninguna manera.
Aunque estuvo “digno representante personal del señor gobernador”, Mario Montero Serrano, “tomando nota de todas las peticiones” que de paso le hicieron los trabajadores revolucionarios, éste pareció más preocupado por no toparse con la mirada de su rival por la candidatura tricolor a la alcaldía, Pericles Olivares, quien buscaba reflectores pero los “maestros de ceremonia” obreros apenas si lo mencionaron.
En cambio, quien no estuvo presente pero como si lo hubiera, y hasta con todo y porra, fue el “amigo Vale–Vale–Vale”, es decir, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Valentín Meneses Rojas, como cariñosamente le llaman los froquistas, quien fue ampliamente aplaudido por su apoyo a taxistas y microbuseros de todo el estado, cosa que no le hizo mucha gracia al secretario de Gobernación.
Menos cuando un grupo propuso el aumento al pasaje y la creación de un “fondo de mutualidad” para ayudar a las víctimas de los chóferes, porque las aseguradores no se hacen responsables. “Vamos a analizarlo”, fue la respuesta que ofreció el funcionario.