La empresa Ingeniería y Tecnología de Oriente (ITO) está a un paso de que le sea revocada la concesión del rastro de Puebla, pues a un mes de concluya el plazo que le otorgó el cabildo para transformarlo en Tipo Inspección Federal (TIF), no hay avances para lograr el cometido.
Al respecto, la presidente municipal de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz, afirmó que será durante su gobierno cuando el rastro capitalino consiga la categoría TIF, ya sea con (ITO) o con cualquier otra empresa.
La edil reconoció que han sido varias las fallas en que ha incurrido ITO, las cuales le han sido reportadas, particularmente con la expulsión de contaminantes, así como el poco avance que ha logrado la empresa con respecto a su objetivo.
Por ello, informó que solicitó un informe amplio sobre las actividades de ITO, pues a partir de esos datos la Comuna determinará si continúa el convenio con esta empresa o se busca una mejor opción.
Alcalá Ruiz sostuvo que su administración no dejará pasar la oportunidad de desarrollar las condiciones del rastro y elevar la calidad de la carne que consumen los habitantes. En ese sentido, rechazó que ITO reciba una prórroga en diciembre próximo una vez que venza el plazo para la modernización.
De acuerdo con el último informe de la Secretaría de Salud de estado de Puebla (Sesa) el rastro de Puebla está considerado como de “alto riesgo sanitario”, particularmente en las áreas de sacrificio de ganado; en una copia de un documento dirigido al gobierno municipal –y en poder de este diario– se señaló que la empresa operadora sólo ha cumplido dos de los 33 ordenamientos que está obligado el matadero a observar en su operación durante el último año, por lo que las irregularidades sanitarias ahí cometidas generan una situación de riesgo para los consumidores.
En su momento, el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (SOAPAP) también hizo una serie de observaciones al rastro: en otro documento, la dependencia estatal afirmó que ITO no renovó el permiso de descarga de aguas residuales por lo que sigue contaminando la red municipal de drenaje con vísceras y sangre de animales.
El organismo estatal concedió 15 días para corregir las anomalías, mismos que ya fenecieron; de lo contrario, aplicará al rastro una clausura temporal.
Por su parte, la postura de la Agencia de Protección al Medio Ambiente del municipio de Puebla es la de mantener al matadero de la capital del estado en operaciones, ya que no puede ser clausurado, pues se provocaría que aparecieran cientos de mataderos clandestinos, principalmente en los patios traseros de los domicilios, agravando más el problema de la contaminación desechos.
La insalubridad del rastro poblano fue dada a conocer en La Jornada de Oriente el pasado 8 de junio, después de un recorrido por la parte posterior del lugar, donde se relató que ahí hay una serie de fosas donde son vertidos miles de litros de sangre y toneladas de excrementos y vísceras, sin la menor operación tecnológica para su depósito final.