Un grupo de 100 introductores de carne en el rastro de Puebla acudió ayer al Palacio Municipal para manifestar su zozobra respecto a la conversión del matadero en Tipo Inspección Federal (TIF), pues falta menos de un mes para que se cumpla el plazo otorgado por el cabildo para transformarlo.
Señalaron que el lugar no padece situaciones de insalubridad, sino que esta es causada por Ingeniería y Tecnología de Oriente (ITO), pues permite la entrada de ganado que viene de otros municipios del estado sin que se les examine adecuadamente y es sacrificado son las revisiones de la Sagarpa y Salubridad que se les aplican a ellos.
Entre el 60 y el 70 por cuento de los introductores que llevan ganado al rastro provienen del interior del estado, o de otros estados de la República, ocasinando pérdidas en sus negocios, muchos de ellos familiares.
Asimismo, señalaron que no han recibido ningún apoyo por parte de la Comuna para la creación del mercado de carnes, que estaría ubicado a un costado del rastro.
Por esa razón exigieron una audiencia con la edil Blanca Alcalá Ruiz, para expresarle su preocupación a medio año de que la presidente municipal hiciera un compromiso con ellos para mejorar las condiciones del lugar.
Afirmaron que no esperan sólo una promesa más y que en realidad el rastro sí sea TIF como fue prometido, pues van varias administraciones municipales han prometido mejorar el lugar, y se han ido sin cumplir.