La Dirección Local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Puebla clausuró definitivamente 98 pozos que operaban ilegalmente en el acuífero de Tecamachalco, el séptimo más sobre explotado del país, y de donde anualmente se extraían 60 millones de metros cúbicos de agua más de lo permitido, equivalentes a 60 mil millones de litros.
Además, la dependencia federal levantó cargos ante la Procuraduría General de la República en contra de dos personas que presentaron documentación apócrifa y con la cual pretendieron justificar la extracción de líquido.
En otros 20 pozos también se aplicaron clausuras pero estas son preventivas pues sus beneficiarios tienen hasta el mes de febrero próximo para regularizar su situación.
El titular de la Conagua, Manuel Beristáin Gómez, afirmó que en todos los casos los pozos clandestinos estaban destinados para uso agrícola, y la operación de inspección en estos lugares se realizó en 191 de los 2 mil aprovechamientos de agua que existen en el acuífero; es decir, sólo abarco al 9.5 por ciento del total.
Indicó que en la zona centro y sur del estado de Puebla, desde Tecamachalco hasta Acatlán de Osorio y de San Martín Texmelucan hasta Izúcar de Matamoros, existe una disponibilidad de 249 metros cúbicos (249 mil litros) de agua por habitante al año, mientras que en la Sierra Negra y el valle de Tehuacán esta llega a ser de 3 mil 471 metros cúbicos (3 millones 471 mil litros) de agua por habitante el año; y en la Sierra Norte es de 5 millones 443 mil litros año por habitante, equivalentes a 5 mil 443 metros cúbicos del líquido.
Subrayó que desde el año 2007 se han realizado censos de los aprovechamientos de agua autorizados por la dependencia, y en el caso de Puebla lo terminó la Universidad Autónoma de Chapingo en julio pasado, institución que detectó los pozos clandestinos.
Sin embargo, fue en Tecamachalco donde el gobierno federal decidió aplicar la primera revisión de vigilancia sobre la operación de los pozos, la cual se ejecutó las semanas pasadas con esos resultados.
Agregó que el gobierno federal pretende reducir la explotación indiscriminada de los acuíferos del país, ya que de los 154 acuíferos que existen en todo el país 104 están sobre explotados y el de Tecamachalco ocupa el séptimo lugar nacional.