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Miércoles, 11 de noviembre de 2009
La Jornada de Oriente - Puebla - Salud
 
 

Alertan especialistas sobre el aumento de casos de cáncer infantil en la ciudad de Puebla

 
AMÉRICA FARÍAS OCAMPO

Especialistas en oncología y pediatría del ISSSTEP, Hospital para el Niño Poblano (HNP), Hospital Universitario (HU) y del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) alertaron sobre un aumento de casos de cáncer pediátrico en Puebla, pues señalaron que a partir del año 2000 la incidencia se ha duplicado.

Arturo Moreno Ramírez, ex presidente de la Agrupación Mexicana de Onco–Hematología Pediátrica en México (AMOHP) y hematólogo pediatra del Hospital Universitario, reveló que la incidencia de cáncer pediátrico en el estado se disparó en 466 por ciento, pues mientras en  2000 se diagnosticaban unos 30 nuevos casos, en 2008 la cifra aumentó a 170.

Tan sólo en el ISSSTEP, mientras hace cinco años cada mes se detectaban entre dos y tres nuevos casos de tumores malignos en infantes ahora, este número se elevó al doble, sobre todo el cáncer cerebral, reveló Francisco Meléndez Valdez, jefe de servicio de pediatría de la Unidad Materno Infantil de esta institución.

Los médicos entrevistados de forma separada por La Jornada de Oriente señalaron que se desconoce la causa por la que los tumores malignos en la población infantil van en ascenso, pero consideraron que la falta de medicina preventiva y el diagnóstico tardío podrían ser uno de los factores de dicho incremento.

Después de los accidentes, esta enfermedad representa la segunda causa de muerte en niños.

En México, el Registro Nacional de Tumores reporta, anualmente, 4 mil nuevos casos de cáncer en tumores.

 

Falta de información y diagnóstico tardío  

A decir de José Manuel Galicia Ramos, cirujano oncólogo del Hospital San José del IMSS, el problema del cáncer infantil se ha agravado porque hay un desconocimiento sobre la enfermedad entre la población.

En esta tónica, José Alejandro Limón Flores, jefe del departamento de Hematología en el mismo nosocomio, abundó que la falta de recursos y de educación de las familias repercute en la detección tardía de los padecimientos oncológicos.

 “Muchos de los familiares de los pacientes no tienen recursos ni educación suficiente o adecuada, y esta combinación es crítica; las madres o padres suelen no tener dinero para llevarlos algún médico o bien soslayan y no les dan importancia a los signos y síntomas. Muchos niños pagan el precio de vivir en familias con recursos económicos y culturales muy bajos, las mamás frecuentemente ignoran los riesgos para la salud de sus hijos y hacen que el tratamiento de sus hijos sea tardío”.

Moreno Ramírez señaló que un alto porcentaje de los pacientes con cáncer que están en las instituciones de salud pública en Puebla no recibieron un diagnóstico oportuno cuando asistieron por primer a vez a una consulta con el médico general porque dichos doctores no están lo suficientemente preparados para detectar un cáncer, y porque muchas veces los tumores malignos suelen confundirse con otras patologías como anemia, fiebre, gripe o diarrea.

“Un niño –narró el médico entrevistado– con cáncer puede tener fiebre sin causa aparente, sus familiares lo llevan al doctor y él le receta una aspirina o un tempra, o bien tiene una gripita que le provoca fiebres de hasta de 40, esa es una reacción por su estado inmunológico. Este niño va a tener infecciones frecuentes. Una semana va a presentar inflamación de amígdalas –anginas–, lo llevan con el doctor, lo revisa y efectivamente va a ver que tiene amígdalas infectadas, le manda tratamiento, a los 10 días empieza el niño con diarrea, lo llevan otra vez con el doctor, lo revisa y le vuelve a mandar antibióticos, a las dos semanas el oído, ah si señora, su niño tiene una otitis, le vuelve a dar tratamiento”. “Muchas veces –agregó– llega un familiar con cinco o seis recetas de diferentes médicos. Efectivamente el médico vio que en ese momento ese niño tenía esa infección y por eso dio el tratamiento, pero no se fueron más a fondo para revisar al niño o mandar hacer otros estudios para verificar que no sea cáncer”. El médico señaló que el cáncer en los niños, sobre todo la leucemia aguda linfoblástica, que es el tumor maligno más frecuente en la población infantil, tiene un 75 por ciento de posibilidad de curación, siempre y cuando se detecte en forma oportuna.

La sintomatología más común en dicho sector de la población es fiebre prolongada, abdomen inflamado, palidez, pérdida de energía y de peso en forma rápida, dolores de cabeza persistentes, acompañados de vómito.

 
 
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