Los bajos índices de lectura en México no son producto de la falta de acceso a libros sino de una carencia de lectores; de una inadecuada promoción de la lectura, consideró el escritor y divulgador Pablo Boullosa, quien impartió la conferencia Los libros, el conocimiento y nosotros la tarde de ayer en la Biblioteca Palafoxiana, dentro de las actividades del Festival Internacional de Puebla.
Sin considerarse experto en el tema de la ley sobre el precio único del libro, Boullosa dijo que el problema no está en la oferta sino en la demanda de textos. Por ello, y a pregunta expresa de un asistente sobre qué podía hacer para promover el gusto por los libros, dijo que una estrategia sencilla y viable es la organización de clubs donde sus miembros compartan lecturas y las discutan.
Por más de una hora, el conductor de los programas de divulgación cultural La dichosa palabra, de Canal 22, y Domingo 7, de TV Azteca, utilizó ejemplos y referencias de la cultura popular para interesar al público en el desarrollo de sus ideas, las cuales pueden resumirse en que los países con mayores posibilidades de salir adelante son los que cuentan con el mayor capital intelectual.
Como ejemplo de lo anterior mostró el caso de Alemania y Corea. En 1945, tras la Segunda Guerra Mundial, la nación alemana era una de las más pobres económicamente, mientras México presumía su estabilidad financiera. Por su parte, Corea en 1965 –también tras un conflicto bélicotenía un ingreso per cápita de una tercera parte del mexicano. Hoy, gracias al impulso de su capital intelectual, ambas naciones superan en muchos aspectos a México.
Aunque el poder de los libros fue tema central en su conferencia, Boullosa hizo énfasis en que éstos no son los únicos responsables de una educación integral; la experiencia humana en general es parte importante del fortalecimiento del capital intelectual. Mencionó que la comunidad hispana en EU –así como muchos sectores de la sociedad mexicana– confían en la escuela como única formadora de mentes. Sin embargo, el sistema educativo es sólo un vértice del triángulo que complementan el hogar y el vecindario.
Ante un auditorio lleno que en todo momento se mostró receptivo y divertido, el conferenciante compartió distintas recomendaciones literarias, desde las clásicas y estrictamente literarias, hasta algunas más contemporáneas y científicas como Mientras el futuro te alcanza, del mexicano Juan Enríquez Cabot, sobre el tema del genoma humano.