Búsquedas en el diario

Proporcionado por
       
 
Lunes, 9 de noviembre de 2009
La Jornada de Oriente - Tlaxcala -
 
 

 OPINIÓN 

La teoría del pato

 
RAFAEL RESÉNDIZ

La famosa teoría del pato dice: que si camina como pato, grazna como pato, tiene pico de pato, nada como pato, ¿qué es? No es un pingüino, tampoco una gallina, un perro o un gato, la respuesta es obvia, es un pato.

Bajo esta tesis, si una persona, estrechamente relacionada con un grupo de individuos, gobierna con poder absoluto, imponiendo un férreo control sobre otros entes para instruir reformas en la estructura política y social de un estado, ¿qué es?

Un demócrata no es, pues en sentido estricto la democracia es una forma de gobierno, en la cual las decisiones son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que le confieren legitimidad a los representantes.

Es un déspota. Es la descripción de un gobernante, cuyas características se encuentra en cualquier libro de Historia Universal y que la Real Academia define como: “soberano que gobierna sin sujeción a ley alguna; persona que trata con dureza a sus subordinados y abusa de su poder o autoridad”.

Un gobernante con estas peculiaridades se vale de de todos los medios para ejercer y permanecer en el poder. Teje su propia red de incondicionales en las estructuras políticas y sociales para garantizarse el control. Se mimetiza para engañar los sentidos de quienes conviven con él, induciendo en ellos determinada conducta.

Hace caravana con sombrero ajeno, entregando beneficios a los que menos tienen con tal de que lo admiren por su gran benevolencia. A sus incondicionales que le ayudan en estos menesteres los habrá de premiar.

Como amo y señor de su pequeño imperio, ha adoptado a quien deba de sucederlo, un heredero amasado a lodo y sangre que mantiene en la oscuridad en tanto define el escudo con que simulará competir, pues el añil es desechable para él.

Los ciudadanos deben saber que hay una forma de que esto acabe, “el déspota cede a quien se le enfrenta, no a quien se le humilla. A los que le desafían respeta, nunca a sus cómplices”, José Martí.

 
Copyright 1999-2009 Sierra Nevada Comunicaciones - All rights reserved
Bajo licencia de Demos Desarrollo de Medios SA de CV