El partido más flojo del Puebla se ha combinado con un Cruz Azul en buen momento lo que dio como resultado el estrepitoso 4–0 que los capitalinos recetaron al cuadro de José Luis Sánchez Solá.
Más allá de tener 10 minutos finales del primer tiempo para el olvido y que de su técnico expresara su molestia por el alejamiento del estilo de la franja durante este partido; fue evidente que Enrique Meza les ganó la partida desde la banca.
El duelo por las bandas fue claramente ganado por Lozano y Rogelio Chávez sobre Mora y Sergio Pérez que nunca pudieron jugar en la zona que acostumbran, siempre corretearon a sus rivales y no al revés. La pelota circuló siempre por fuera y esto dejó fuera del juego la presión de los mediocampistas poblanos que simplemente desaparecieron: Noriega, Aja y Olivera.
La ausencia de Jared Borgetti siguió pesando en el eje del ataque donde, Ruiz y Vigneri se han acostumbrado a llegar de atrás a los balones divididos que siempre disputa el sinaloense por lo alto. En fin, Puebla fue superado en el Azul, aunque la combinación de la derrota del Pachuca en Toluca deja la situación clara y en las manos de la franja, el evitar la derrota ante los Diablos Rojos en el Cuauhtémoc, el domingo, deja a los camoteros en la liguilla.
El partido
Cruz Azul definió el encuentro en los últimos minutos del primer tiempo, primero por una jugada colectiva y después al aprovechar un par de errores del portero Jorge Villalpando, quien dejó suelto en el área el balón a disparos previos.
El 1–0 llegó en un servicio desde el costado derecho a cargo de Rogelio Chávez, quien mandó centro a segundo poste para que Jaime Lozano le pusiera pase en “bandeja de plata” al argentino Emmanuel Villa, quien sólo tuvo que empujar el esférico.
Tito Villa llegó a 16 goles en su cuenta en el 39, al aprovechar un “regalito” del arquero poblano, quien no pudo quedarse con un disparo de Gabino Velasco, suplente del suspendido capitán Gerardo Torrado, para el 2–0. Mario Ortíz, al 45, aprovechó otro rechace corto del portero para conseguir el tercer tanto celeste.
El técnico José Luis Sánchez Solá buscó ajustar para el segundo tiempo y mandó a Sergio Rosas y a Rodrigo Salinas, quien complicó aún más el panorama de la franja al hacerse expulsar apenas con cuatro minutos en el campo.
Cuando se agotaba el último minuto del partido, Zeballos cerró la cuenta con un sólido cabezazo frente al marco, que mandó al fondo abajo junto al poste derecho.