En Puebla 633 mil habitantes de entre 18 y 65 años –20.6 por ciento de la población– ingieren nicotina todos los días, lo que ubica a la entidad en el mismo promedio de fumadores activos que el que se registra a nivel nacional, revela la Encuesta Nacional de Adicciones (ENA) 2008.
En la entidad son los hombres quienes presentan mayor adicción a la nicotina, 35.4 por ciento, mientras que en las mujeres la incidencia es menor, 8 por ciento.
Los fumadores activos consumen en promedio cinco cigarros al día. El 89.3 por ciento fuma menos de 16 tabacos; el 9.7 por ciento entre 16 y 25 y el 1 por ciento más de 26.
Los adictos a la nicotina fuman el primer cigarro del día durante la primera hora después de levantarse, pero es entre la tarde y la noche donde lo hacen con mayor frecuencia.
Del total de fumadores activos sólo 2.4 por ciento se ha sometido a una terapia para dejar la adicción. El porcentaje de personas que busca ayuda es bajo porque casi un 50 por ciento considera que “resulta carísimo” pagar un tratamiento; un 40 por ciento cree que si toma algún fármaco se dañará su salud y un 18 por ciento señalá que no se somete a ningún régimen porque le resultaría difícil dejar la adicción.
Cinco de cada 10 fumadores activos manifiesta que si dejara de fumar serían los chicles y los parches con nicotina o bupropión a lo que recurrirían primero para dejar la adicción. Un 87.6 por ciento consideró que sólo con “voluntad” podría dejar de fumar.
Aunque la prevalencia de tabaquismo en Puebla no es tan alta en comparación a la de otros estados, este mal, de acuerdo a la Secretaría de Salud local, causa el 9 por ciento de las defunciones anuales en el estado.
El porcentaje que se atribuye como consecuencia del tabaquismo entre los males del corazón es de 6.58 por ciento y 3.19 por ciento en la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).
De acuerdo con el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), el consumo de un cigarro al día aumenta 0.33 miligramos de colesterol en el hombre y 0.48 en la mujer.
Advierte que el humo del cigarro condiciona un estado de hiperreactividad bronquial predisponiendo a una obstrucción crónica de la vía aérea, evento conocido como Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica; además, estima que de 200 mil a un millón de niños asmáticos al año se afectan por esta exposición al cigarro.
Agrega que la nicotina tiene un efecto directo sobre los vasos sanguíneos que incrementa los niveles séricos de colesterol, condicionando la aparición temprana de esterioesclerosis. También produce enfermedades cerebrovasculares, tanto en hombres como en mujeres.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el tabaco mata cada año a 5.4 millones de enfermos de cáncer de pulmón, cardiopatías y otras enfermedades.
De proseguir esa tendencia advierte, para 2030 la cifra aumentará hasta más de 8 millones anuales.
Detalla que sólo el 5 por ciento de la población mundial dispone de servicios completos para el tratamiento de la dependencia del tabaco.