Pese a que la compañía Luz y Fuerza del Centro (LFC) tenía 30 por ciento del total de los usuarios de energía eléctrica en el país, sólo recibía al año aproximadamente un 11 por ciento del presupuesto que se le otorga a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), lo cual contribuyó a la descapitalización de este organismo, indicó Mario Govea Sansón, asesor del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).
En el marco del panel “Mitos alrededor de la compañía de Luz y Fuerza del Centro” que se realizó ayer en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), agregó que el SME le solicitó al gobierno federal desde el pasado 30 de junio una concesión para operar la red de fibra óptica que tenía; sin embargo, ésta le fue negada. Aseguró que unos meses más tarde de esta petición se le da el golpe a la paraestatal con el fin de entregar la red a una compañía privada, lo cual representa un negocio de 7 mil millones de dólares, además de que también buscarán a mediano plazo privatizar el servicio de la energía eléctrica, y ello encarecerá en más del 100 por ciento las tarifas.
El especialista en el tema señaló que el déficit en las finanzas de LFC se ocasionó porque el gobierno federal impidió la modernización de este organismo, la compra de electricidad cara que le hacía a CFE y la entrega de subsidios recortados, por lo que para cobrarles menos a los usuarios –como lo marca la ley– se tenía que endeudar.
Ante esta situación, afirmó, la mayoría de integrantes del SME se mantendrá en la lucha y no aceptará la liquidación que propone la Federación, ya que hacerlo significa consentir la privatización de estos servicios.
Explicó que la descapitalización de la paraestatal provino de la venta cara de energía eléctrica que le hacía CFE, la cual a su vez le compra a las empresas privadas que generan este servicio, como Unión Fenosa e Ibedrola.
El 94.5 por ciento de la energía total que distribuían provenía de la Comisión Federal de Electricidad, debido a la falta de inversión por parte del gobierno federal en maquinaria y equipo para el organismo.
Aseguró que de cada peso que se comercializa de energía eléctrica, 0.48 centavos son para las empresas privadas, las cuales usan gas para la producción de este servicio que tienen que importar a precios caros de otros países.
“Sólo para que tengan una idea, las ventas de los productores independientes de energía eléctrica se incrementaron 2 mil 267 por ciento de 2000 a la fecha y, en cambio, las ventas de CFE y LFC han disminuido en más de 200 por ciento en los últimos años”, indicó.
Govea Sansón agregó que la mayor parte de su presupuesto era para pagar los subsidios a los usuarios, de los cuales, las grandes empresas y dependencias gubernamentales eran las más beneficiadas. Finalmente, dijo que el gobierno federal utilizó el estado contable de LFC a su conveniencia, ya que no señaló las verdaderas causas del déficit que tiene. Así como, aseguró que las finazas de CFE también son deficitarias, pero maquillan las cifras.