Con el conjunto de incrementos al Impuesto sobre la Renta (ISR), el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE) –aprobados por el Congreso de la Unión–, las personas con actividad económica formal tributarán a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en términos reales por lo menos un 15 por ciento más de lo que pagaban en este año.
En el caso del Impuesto sobre la Renta, especialistas en el tema fiscal explicaron que el aumento del 2 por ciento en esta tasa aprobada en días pasados por el Congreso de la Unión significará en términos reales un aumento del 7.14 por ciento sobre la cantidad que pagaban los contribuyentes antes de la nueva ley.
La ecuación anterior puede entenderse con más claridad a través del siguiente ejemplo: si una empresa obtenía utilidades por 100 mil pesos al mes, antes del aumento al ISR pagaba el 28 por ciento al fisco, es decir, 28 mil pesos. Con el aumento del 2 por ciento a esta tasa la misma compañía entregará a la Hacienda pública 30 mil pesos el año entrante, es decir, 2 mil pesos más. Esos 2 mil pesos equivalen al 7.14 por ciento de los 28 mil que se pagan hasta este año.
En el caso de los trabajadores asalariados que tienen sueldos superiores a los 20 mil 770, el incremento supone un aumento en promedio del 7 por ciento en relación a la cantidad que se contribuye al erario en 2009.
Asimismo, el aumento del 1 por ciento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) implica un alza real de casi el 7 por ciento sobre las cantidades que se recaudan actualmente. Es decir, al comprar un artículo de 100 pesos ya no se pagarán los 15 pesos de IVA, sino 16 pesos, y ese peso extra implica el 6.7 por ciento de esos 15 pesos que se pagan ahora; además, con respecto al Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE), que pasó de una tasa del 2 al 3 por ciento, el incremento es del 70 al 300 por ciento –dependiendo de la cantidad depositada.
Los investigadores agregaron que con los cambios de la Ley del Impuesto sobre la Renta que realizaron los legisladores federales se sigue poniendo el mayor peso de la recaudación fiscal en este gravamen, en el cual los asalariados son la principal fuente de los recursos económicos, pese a que son las grandes empresas las que obtienen las mayores utilidades.
El coordinador del área fiscal de la Facultad de Contaduría de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), Gabriel Montiel Morales, explicó que en términos simplistas este impuesto se incrementó en dos puntos porcentuales, pero en términos reales fue del 7 al 8 por ciento, cifra que varía si se trata de empresas o empleados.
“La mayoría de la gente cree que sólo se incrementó el 2 por ciento de Impuesto sobre la Renta, pero ello es falso porque si una empresa tenía ganancias de 20 mil pesos al mes ya no pagará los 5 mil 600 pesos mensualmente como lo hacía este año, sino 6 mil pesos, lo cual significa un incremento real del 7 por ciento”, indicó.
En relación a los trabajadores, el incremento fue para los que ganan a partir de los 20 mil 770 pesos en 1.5 porcentual aproximadamente, pero el mismo en términos reales es del 7 por ciento en promedio.
El investigador señaló que con el paquete fiscal aprobado se sigue “exprimiendo” a los pequeños contribuyentes, ya sea personas morales o físicas. Agregó que a todas las empresas se les cobrará el 30 por ciento, independientemente del tamaño de las mismas y lo cual ocasionará que las pequeñas no sean competitivas frente a las grandes.
Añadió que el pago de impuestos en México es muy burocrático, ya que mientras que los contadores de los países desarrollados gastan 25 días al año en esta tarea, en el país se dedican 90 días al año, lo cual está por arriba del promedio de este indicador en las naciones de América Latina.
No se toca la elusión fiscal
Para el investigador de la Facultad de Economía de la UAP Eudoxio Morales Flores existe una reforma fiscal pendiente en México que combata de forma real la evasión y elusión fiscal de las grandes empresas corporativas, ya que son las que solamente pagan el 5 por ciento del total de los impuestos.
Aseguró que durante los nueve años que lleva el Partido Acción Nacional en el poder no ha sido capaz de impulsar dicha reforma integral y sólo ha llevado a cabo parches fiscales, como los de 2007 y 2009.
Indicó que con la miscelánea fiscal aprobada –que perjudicará sobre todo a los pequeños contribuyentes– se busca recaudar apenas unos 170 mil millones de pesos, de los cuales más del 40 por ciento provendrá de los cambios a la Ley del ISR, cuando si se atacara la elusión fiscal se podría obtener fácilmente más de 400 mil millones de pesos.
En este sentido, Morales Flores añadió que en caso de que los ingresos petroleros no sean los esperados para el próximo año, el gobierno federal tendrá que recurrir al endeudamiento o a nuevos recortes en el gasto público.
“Para la Secretaría de Hacienda y Crédito Público es más fácil crear o subir los impuestos, con las mini reformas de 2007 y 2009, de gravar más al contribuyente cautivo, que resolver el problema de estructura de fondo de las finanzas públicas del país”, afirmó.
Indicó que por conceptos de elusión y evasión fiscal del ISR e IVA se dejó de recibir un billón 400 mil millones de pesos. De acuerdo con datos del Sistema de Administración Tributaria (SAT) hay alrededor de 622 mil empresas, de las cuales sólo un 2 por ciento son grandes.
Finalmente, el ex director de la Facultad de Contaduría Jorge Maldonado Jiménez y el presidente del Colegio de Contadores, Francisco Romero Serrano, coincidieron en que esta miscelánea fiscal perjudicará a las pequeñas empresas del país y estado. Aseguraron que los incrementos de impuestos frenarán la recuperación económica y aumentará el número de desempleados para el próximo año.
“Podrían haber recurrido a otras alternativas como ya no regresarles el IVA a las grandes empresas de alimentos y medicinas, pero prefirieron irse nuevamente contra el contribuyente cautivo”, concluyó Maldonado.