El área de catalogación del fondo antiguo de la Biblioteca Histórica “José María Lafragua”, de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), integró a su acervo un nuevo incunable descubierto hace unos días, el cual fue una importante fuente de inspiración para los pintores y grabadores en temas y composiciones religiosas sobre los primeros años de la edad católica, informó el titular de ese centro bibliográfico, Manuel de Santiago Hernández.
Se trata del libro Epistolae Sancti Hieronymi, impreso en Venecia en el año de 1496 por Giovanni Rosso –Johannes Rubeus Vercellensis, en latín–, que se sumará a los 11 incunables en custodia por la biblioteca de la UAP.
Los incunables reciben ese nombre, pues son los libros impresos con tipos móviles desde la aparición de la imprenta hasta el año 1500 de nuestra era, los cuales son considerados como documentos históricos que, por primera vez, pusieron la cultura al alcance de todos. Entre sus características resalta que los volúmenes carecen de firma y fecha de quien los editó.
Las cartas de San Jerónimo, como es traducido al español, pertenecen a uno de los cuatro padres de la iglesia occidental, quien tuvo una influencia decisiva en la configuración de la doctrina, la moral y la vida eclesiástica en los primeros siglos del cristianismo.
“Es uno de los textos en los que se basaron los artistas para hacer los retratos pictóricos de esa época”, expresó el director de la Biblioteca “José María Lafragua”, que tiene en su acervo 87 mil volúmenes aproximadamente, de los cuales 55 mil son libros impresos de los siglos XV, XVI, XVII y XVIII, más un número cuantioso de libros notables del siglo XIX, relacionados con disciplinas como Derecho, Física y en particular de estudios de Óptica, Mecánica, Electricidad, textos de Medicina y de Ciencias Naturales.
Manuel de Santiago Hernández explicó que el incunable recién encontrado es un libro de tamaño folio, encuadernado en piel grabada, con ligeros daños ocasionados por algún roedor; sin embargo, indicó que su estado de conservación es “excelente”, pues tanto en la marca de fuego al igual que en la anotación manuscrita en portada se percibe que su procedencia es del convento de Nuestra Señora del Carmen, de la ciudad de Puebla.
De acuerdo con Manuel de Santiago, las 150 epístolas de San Jerónimo –escritas entre los años 374 y 419 de nuestra era– están relacionadas con la interpretación bíblica, el dogma cristiano, una meditación austera y el cultivo de la amistad entre los hombres, las cuales fueron difundidas en la Edad Media y en el Mundo Moderno.
El proceso de catalogación en la Biblioteca Histórica “José María Lafragua” inició desde abril de 2008, cuando cuatro clasificadores comenzaron su trabajo en los libros que se han destacado por su importancia histórico, cultural o estética, y sobre los cuales existían problemáticas en la identificación.
“Aún faltan libros por catalogar y revisar, porque todo esto es un proceso minucioso que nos llevará el tiempo necesario para determinar el gran acervo cultural y patrimonial que tenemos en la biblioteca”, concluyó Manuel de Santiago.