Búsquedas en el diario

Proporcionado por
       
 
Lunes, 2 de noviembre de 2009
La Jornada de Oriente - Puebla - Cultura
 
 

Pintar una esfera va más allá de lo estético, uno entrega el corazón y el alma: Gasca

 

Ángel Gasca Hernández, conocido como uno de los artistas con el mejor trazo para delinear y dibujar motivos geométricos y de temporada en las tradicionales esferas, en Chignahuapan  n  Foto Abraham Paredes
YADIRA LLAVEN

Pintar una esfera va más allá del objetivo estético, “uno entrega el corazón y el alma en cada una de las piezas”, revela don Ángel Gasca Hernández, conocido como uno de los artistas con el mejor trazo para delinear y dibujar motivos geométricos y de temporada en las tradicionales esferas, en Chignahuapan. “Cuando a uno le gusta lo que hace, las horas pasan sin que nos demos cuenta. Yo puedo pintar hasta mil esferas por día, sin sentirme cansado”.

Junto a su familia, con quienes ha fundado un taller, decora aproximadamente mil piezas por día, dependiendo de la complicación del diseño. “Hay esferas que llevan flores, nacimientos, y todas deben pintarse a puro pulso, porque no tenemos un molde en qué apoyarnos, por eso nuestro trabajo es tan reconocido en el país”.

Con 30 años dedicados al oficio, don Ángel sabe agradecer y reconoce que sin la llegada del señor Rafael Méndez, fundador de la industria esferera en la localidad. “Sin él nunca hubiéramos aprendido el trabajo ni hubiéramos sido reconocidos, porque los dueños de los 450 talleres familiares que existen en el municipio aprendieron en su casa, en su taller, como yo”.

Chignahuapan es un lugar que goza de renombre nacional, por considerarse cuna de la industria de la esfera, pues sus fabricantes cubren gran parte de la demanda de este producto, en los mercados más importantes del país.

–¿Cómo descubre el gusto por la decoración?

–Es algo que no se puede explicar con palabras, pero sí están hechos con amor. En cada esfera va parte de nosotros y está en el detalle.

“Si don Rafa no hubiera llegado a Chignahuapan no hubiera encontrada mi vocación, que es la de pintar. Y todos con él hemos descubierto el oficio. No es exageración, pero la totalidad de la gente dedicada a la artesanía la aprendió con él”.

–¿En el arte de la decoración también está involucrada su familia?

–Tenemos un taller familiar, donde trabajos todos, tanto los hijos como mi esposa. El señor que me hace el globeo es aparte. Mi esposa platea y pinta, yo decoro, y mis hijos encapuchan, recortan, empacan el material y lo venden.

“Mis hijos ya son grandes. Uno tiene 30, el otro 23 y la más chiquita de 18 años de edad. Todos los he mandado a la escuela, gracias a la esfera. El mayor es mi mano derecha y yo nada más me siento a decorar”.

Sus productos se comercializan en todo el país, y recientemente, en febrero, viajó a España para promocionar la esfera, con el apoyo de las autoridades estatales. “Y si todo sale bien, estaremos exportando el próximo año”.

–¿Qué hacen durante todo el año, antes de diciembre?

–Trabajar y almacenar el producto, porque desde febrero empezamos a elaborar las esferas, pues desde julio los mayoristas nos vienen a buscar de todo el país, del norte y del sur.

–¿Qué tanto les ha perjudicado la industria china?

–No es necesario tener a los chinos, entre nosotros nos estamos acabando, porque la gente con tal de vender abarata el trabajo y luego no sale ni para el material. Pero a menor precio, también es menor la calidad.

–¿Se puede vivir de la esfera, en tiempos difíciles?

–Creo que sí, mientras tengamos apoyo, porque solos no podemos. Haciendo las cosas bien y administrando el recurso podemos vivir del oficio.

“Mi día empieza a las 12  horas y termina a las 3 de la mañana. Pintar para mí es un gusto que me llena y estaré en esto hasta que el cuerpo aguante y la vejez me deje”.

Decorar una esfera, es un arte que requiere tiempo, concentración y habilidad, pero sobre todo curiosidad para hacerlo, porque todo el trabajo se hace a mano. Factores como la imaginación y la creatividad resultan indispensables, porque se deben crear nuevos modelos, que requieren de un manejo especial.

“El proceso creativo es complicado y la gente debe tomar un poquito de conciencia al momento de pedir un precio y regatear, porque lo regalado se les hace caro. Las esferas que vienen a México de China es el ripio, el desecho de los productos que la gente no compra en Europa, y los poblanos debemos ver la diferencia y apoyar a la artesanía local, que de ello dependen muchas familias”.

 
 
Copyright 1999-2009 Sierra Nevada Comunicaciones - All rights reserved
Bajo licencia de Demos Desarrollo de Medios SA de CV