A través de su obra en el arte del grabado, Mayra Violeta Sosa Muñoz trata de transmitir sus vivencias “como mujer, como ser humano y como ente social” y no por dinero, por cuestiones de moralidad o para adquirir estatus social.
Esta joven artista es originaria de San Pedro Muñoztla, municipio de Chiautempan, y por la cercanía de esta localidad con las faldas de La Malinche, su obra refleja el medio rural, esto es, desde mazorcas y animales de traspatio hasta el entorno de la comunidad.
–¿Por qué incursionas en la gráfica?–, se le inquiere.
–Me vinculé con la gráfica porque estudié en el Instituto de Artes Visuales de Puebla y posteriormente me integro en el Taller de Gráfica Popular Tebac, pues supe de este espacio a través de la organización del Festival San Francisco y desde entonces asisto a este espacio que opera en San Bartolo Matlalohcan en el municipio de Tetla de la Solidaridad.
“Me he involucrado más en la gráfica que en la pintura u otra rama artística, aunque en la escuela te dan un panorama general de todas las disciplinas, pero me decidí por el grabado, sin dejar de experimentar en otras cosas”.
–¿En qué otras cosas has experimentado?–, se le pregunta
–He hecho pintura, escultura y dibujo, sobre todo en este último porque es básico para lo que viene surgiendo en el campo de las artes, por ejemplo el asunto de lo digital.
–¿Qué buscas transmitir con tu trabajo?
–Mi trabajo ha sido parte de mis vivencias como ser humano, como mujer, como ente social, de cómo me identifico con el lugar donde he crecido y busco elementos en lo figurativo y en ocasiones en lo abstracto, pero mi obra no tiene nada de pretencioso, responde.
_¿Qué tipo de estampas haces?–, le preguntamos.
–Hago desde mazorcas hasta perros o moscas, todo lo que voy viviendo y claro a veces sigo temáticas relacionadas con el lugar donde vivo que es en las faldas de La Malinche, ahí tengo convivencia constante con la montaña, tengo animalitos (de traspatio) y todo ese ambiente se ve reflejado en mi obra. Digamos que es un entorno rural.
–¿Por qué estudiar artes pláticas?–, se le cuestiona.
–Es mi vocación y cuando tienes el apoyo de los padres que son los principales impulsores, los que te becan, se logra cumplir tus anhelos. Siempre tuve en mente eso desde que iba en la primaria y la secundaria, de manera que cuando llegó el momento de tomar una decisión me incliné por mi razón existencialista de hacer lo que me gusta, no tanto por el dinero o por cuestiones de moralidad o de estatus social.
“Me siento bien con lo que hago, es lo que me hace proyectarme como mujer y como persona en el ámbito profesional, incluso me quiero involucrar más en la artes plásticas”.
–¿Que técnicas manejas en el grabado?
–En la gráfica entra el dibujo y la fotografía, pero he estado más en técnicas de calcografía, que es cuando se hace el hueco en la figura, pintas con agua fuerte, agua tinta, tinta seca, en fin, todas se pueden mezclar dependiendo de las opciones de cada quien o lo que se quiere.
Violeta agrega que hay muchas alternativas para la estampación, pues además ha realizado trabajos en serigrafía y litografía, esta última cuando tuvo una beca en el CEIBA, por lo que le gustaría adentrarse más en este campo, pero el inconveniente es que no hay muchas prensas de litografía en Tlaxcala.
“Espero que en el Taller de Grabado Tebac pronto tengamos una prensa de litografía, es una técnica muy interesante, me gustó mucho cuando la experimenté”, comenta.
–¿Cuántas obras has hecho en la gráfica?
–No ha sido mucha mi producción, pues cuando empecé a ir al Tebac me llevaba hasta tres meses en una placa, pero era porque no iba tan seguido e iba aprendiendo, ahora veo esos primeros trabajos y no me agradan tanto, creo que he de tener como 60 obras, en algunos casos tengo copias únicas y las ediciones que he realizado no son tan amplias, han sido de 10 y ahora con el proyecto que tengo en marcha voy a entregar 30 grabados.
–¿Vives de esta actividad artística?–, se le pregunta.
–Mi objetivo de estar en el grabado no ha sido para obtener recursos, sino para hacer una aportación en las artes plásticas. En la gráfica y en las demás disciplinas no hay un gran apoyo en México, los artistas somos errantes porque andamos buscando trascender con nuestra obra, a pesar de que no tenemos seguridad social ni prestaciones de ley en el trabajo que realizamos.
“No vivo de esto, pero el ser artista plástico te da la oportunidad de impartir cursos para transmitir tus conocimientos y con base en ello poder vivir. Dar clases no es denigrante ni nada”.
Sin embargo, apunta que ha logrado vender algunas de sus obras, una de ellas a personas a quienes les gustó un grabado y pagaron por él 4 mil pesos.
Violeta ganó este año el Premio de Artes Visuales en la categoría de grabado y tiene una beca del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes.