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Jueves, 29 de octubre de 2009
La Jornada de Oriente - Puebla -
 
 

 ESTÉTICA Y SALUD  

Tratamientos no invasivos para la piel

 
RAFAEL H. PAGÁN SANTINI

 

De todos los órganos del cuerpo, la piel es la que más re-quiere de acciones preventivas para evitar que el medio ambiente la deteriore o promueva su en-vejecimiento prematuramente.

Sin necesidad de recurrir a la cirugía estética, las personas pueden obtener una apariencia más juvenil mediante tratamientos no invasivos. Los procedimientos estéticos no invasivos permiten conservar una buena apariencia, además, pueden asegurar una buena imagen, algo que en algunos lugares puede ser la clave del éxito.

La función más importante de la piel, la protección, depende en gran medida de las características estructurales especiales de la epidermis y de su capacidad para crearse y autorepararse tras lesiones o enfermedades.

Para mantener constante el espesor de la epidermis, debe formarse nuevas células al ritmo que se descaman las viejas células de la capa más superficial, la ca-pa córnea. Desde la capa más profunda de la epidermis (estrato basal), las células empujan hacia arriba a cada capa su-cesiva para remplazar a las células muertas y mantener la piel integra y viva.

Este proceso de renovación cutánea se mantiene durante toda la vida pero su tiempo de recambio va alargándose con la edad. Este alargamiento en el tiempo de recambio celular es uno de los factores que contribuyen a la aparición de los hundimientos finos que vemos en la piel y que llamamos arrugas.

El proceso de recambio celular se puede acelerar por abrasión de la superficie cutánea, que tiende a eliminar algunas de las capas celulares.

El resultado es una intensa estimulación de la división celular que hace que se reduzca el tiempo de recambio y de regeneración de la epidermis. Este es el principio fisiológico que rige las terapias exfoliativas, dermabrasivas y las diferentes variantes con rayos láser. En otro ex-tremo está la formación de callos que son el producto de un proceso abrasivo prolongado donde se produce un estrato su-perficial anormalmente grueso en el pun-to de la fricción. 

A medida que las personas envejecen pierden la grasa del estrato subcutáneo, la dermis y la epidermis se vuelve más delgada, las fibras elásticas de la dermis se fragmentan y la piel tiende a arrugarse. Las arrugas aparecen primero como una línea fina y luego como un surco la piel irá perdiendo su firmeza y textura. La irrigación sanguínea de la piel también disminuye con la edad, por lo que las lesiones cutáneas curan más lentamente en las personas mayores. Al envejecer la piel las glándulas sebáceas producen menos sebo protector y por ello la piel se seca con mayor facilidad. Cual-quier pérdida de humedad hará que la piel se vea arrugada y reseca.

Lo anterior es un proceso natural que hasta el momento nadie puede detener. Lo que sí es posible es prevenir estos acontecimientos cuando aparecen de ma-nera prematura. Y esto pasa por proteger las partes anatómicas de la piel. La piel está formada principalmente por dos capas: la epidermis, que es la más externa y la dermis, que es donde se encuentran las proteínas que dan firmeza y tonicidad a la piel.

De acuerdo con los especialistas en el tema, hoy en día las personas recurren con mayor frecuencia a los tratamientos no invasivos, pues aseguran les permite corregir puntos específicos sin que ello represente un cambio radical en su as-pecto y, sobre todo, con muy poco dolor y sin cicatrices.

Asimismo, aseguran que los tres tratamientos no invasivos que mas demanda tiene son los siguientes: Botox, la toxina botulínica tipo A se aplica principalmente en las “patas de gallo”, entrecejo, cuello y frente, pues se utiliza para atenuar las líneas de expresión; el ácido hialurónico, su principal objetivo es re-modelar los contornos del rostro y la-bios, además de dar volumen en áreas modificadas por el envejecimiento, es decir, es ideal para rellenar surcos y arrugas, y el peeling, que consiste en la aplicación de sustancias químicas sobre la piel del rostro con el objetivo de retirar la primera capa de la dermis y así acelerar la regeneración de la misma.

Con este tratamiento no quirúrgico se eliminan manchas, cicatrices y arrugas no profundas. Si los años ya han hecho su efecto, debe comenzar un plan emergente. Primero debe utilizar un jabón neutro, evite el agua con cloro de las albercas, no utilice jabones perfumados que irritan la piel y mantenga su piel humectada. 

Luego de haber tomado estas precauciones puede utilizar algunas de las op-ciones que existen en el mercado para fortalecer la red fibrosa de colágena y elastina que dan firmeza a su piel.

Las sustancias más comunes para el rejuvenecimiento de la piel son de uso tópico: el Retinol–A (tretinoína tópica), ácido láctico, ácido glucólico, ácido salicílico, omega–3 (EPA) y los anti–oxidantes como la vitamina E (alfa tocoferol) y la vitamina C.

La salud de nuestra piel traerá como beneficio una apariencia más joven y bo-nita. No se trata de detener el reloj sino de mantenerse saludable. La combinación de alguno de estos tratamientos jun-to a las medidas preventivas adecuadas le dará el efecto deseado.

Los tratamientos para el cuidado de la piel, tanto invasivos como no invasivos, deben realizarse por especialistas, cirujanos plásticos o dermatólogos calificados y en lugares que cumplan con las normas establecidas por las autoridades, ya que a pesar de no requerirse de hospitalización, es necesario contar con las medidas de higiene y la experiencia de personas certificadas para llevar a cabo la aplicación.

 

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