“Abruptamente se están destruyendo los testimonios de la industria textil y de los molinos de trigo en el Molino de En medio, ubicado en la zona de Mayorazgo. Estos testimonios reflejan hitos importantes en el desarrollo histórico y económico de la ciudad que evidencian la fortaleza que tenía la sociedad, siendo la nuestra una de las primeras del país que incursionó en el mundo industrial originado en el continente europeo”, denunció la doctora María Teresa Ventura Rodríguez del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la UAP.
“La demolición empezó desde hace tres semanas y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) llegó tarde, aún cuando los vecinos habían denunciado el hecho a tiempo. Esta lamentable situación nos lleva a considerar que este tipo de acciones echan por tierra cualquier actividad académica orientada a la defensa, rescate y conservación de nuestro patrimonio”.
Hace unos días, se celebró en la Aduana Vieja, el Seminario sobre Patrimonio Agroindustrial que el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, donde se abordaron diversos tópicos, como la recuperación y el olvido de las ex haciendas cañeras de La Rinconada, el abandono de los molinos de Puebla y Cuapiaxtla, la importancia de la cuenca cafetalera de Xicotepec, además de la exhibición de una muestra fotográfica sobre el deterioro que han sufrido algunos inmuebles históricos en la región de Tecamachalco.
Invitar a funcionarios del gobierno para qué conozcan las preocupaciones de los académicos, conformar una red de investigadores y sociedad comprometidos con salvaguardar y conservar el patrimonio agroindustrial, y mostrar el desacuerdo y el descontento social por la destrucción del Molino de En medio que se está realizando desde el pasado mes de septiembre, fueron las conclusiones a las que llegaron los especialistas participantes, con el respaldo del Comité Mexicano para la Conservación del Patrimonio Industrial.
Ante el grave deterioro que sufre el patrimonio histórico edificado de Puebla, los académicos redactaron un documento que enviaron a la opinión pública, al gobierno del estado y municipal, para frenar la destrucción de estos.
Por tal razón, también hicieron un llamado a la Secretaría de Educación Pública (SEP), al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), al INAH y al Comité Nacional Mexicano del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), para que asuman su responsabilidad social, pues tienen ingerencia directa en la protección del patrimonio industrial edificado de Puebla.
Una de las frases del documento dice textualmente: “queremos hacer patente nuestra enérgica protesta por el atentado de que está siendo objeto la ex fábrica harinera y textil El Molino de En medio, pues se están demoliendo algunas de sus estructuras, que a su vez son representativas del desarrollo del estado de Puebla, así como del patrimonio agroindustrial, que es y debe seguir siendo un legado para todos los habitantes del estado y de México”.
“Exigimos que tanto las autoridades federales, estatales y municipales cumplan con sus funciones y se busque la restitución y recuperación de este inmueble. No estamos en contra del progreso, si es con la inclusión del patrimonio edificado”.
Por otro lado, dentro de las actividades centrales estuvo la charla “Recuperación de la ex hacienda La Rinconada”, a cargo del doctor en Arquitectura Máximo Sánchez Aranda, y tres mesas de trabajo.
Como sabemos el patrimonio agroindustrial explica la cultura de un pueblo, y lo importante es que se mantengan los aspectos sociales y culturales de la evolución de la sociedad.
Por ello, la investigadora finalmente señaló que se trata de preservar elementos que sean únicos o diferentes. “En este aspecto es importante la transmisión oral; que se explique de generación en generación la evolución tecnológica que se vive. Es una riqueza cultural que los padres recuerden cómo hacían las cosas sus padres y sus abuelos. La transmisión del conocimiento resulta fundamental para no perder lo que hemos sido”.