Las representaciones en Puebla del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) rechazaron el incremento en los gravámenes fiscales, aprobado por el Congreso de la Unión, pues la medida afecta de manera generalizada a los intereses de los profesores en el país.
Además, estimaron que es necesario contar con una mayor fiscalización en lugar de incrementar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), como se planteó el pasado lunes por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN).
El secretario general de la sección 23 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Eric Lara Martínez, indicó que, a pesar de los recursos adicionales obtenidos en este año como parte de la revisión sindical, los más de 60 mil profesores de la entidad verán afectado su ingreso.
Ante ello, propuso al gobierno federal obligar a los empresarios a pagar más gravámenes que la sociedad en general, pues “ellos cuentan con el poder adquisitivo para hacerlo”; además de ampliar la base gravable para la obtención de más recursos.
“No es posible que todo salga del bolsillo de los trabajadores. El gobierno deberá preocuparse, verdaderamente, por construir nuevos mecanismos para que todos aporten por igual y en justa medida de lo que se posee. La base trabajadora es la única que ha aportado al desarrollo de la República Mexicana y a la que siempre se le carga la mano”, refirió Salas Martínez.
Por su parte, el líder de la sección 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Cirilo Salas Hernández, exigió a los diputados federales conducirse de manera congruente y no afectar el bolsillo de los mexicanos, luego que fue aprobado, en lo general, el paquete fiscal en el que se incluye un aumento de 2 por ciento al ISR y de 1 por ciento al Impuesto al Valor Agregado.
“Nosotros hemos fijado nuestra postura y les decimos claramente que los maestros y el sindicato no es responsable de esta crisis, sino la incongruencia de los que han actuado con una decisión política”, acotó en entrevista telefónica.
Finalmente, Salas Hernández aseguró que los diputados, que fueron electos el pasado 5 de julio, comenzaron a cumplir con los intereses partidarios y olvidaron a los ciudadanos, quienes al final serán los obligados a pagar los nuevos impuestos.