La propuesta económica de aumentar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 15 al 16 por ciento sólo es un remedio parcial, porque las finanzas del país continuarán dependiendo del impuesto al consumo que de paso castiga directamente al Impuesto Sobre la Renta (ISR): todas las empresas que pensaban que el próximo año podrían empezar a recuperarse, a tener resultados positivos e ingresos, ahora tendrán que pagar más.
Lo que la población no está tomando en cuenta es que con la aprobación de esta Ley de Ingreso los diputados federales permitieron que el crecimiento económico del país se sostenga con deuda externa; es decir, lo que no se pueda cobrar a los contribuyentes tendrá que ser compensado con préstamos de los gobiernos extranjeros y del Fondo Monetario Internacional.
Esto significa un retroceso administrativo de más de 25 años y un fracaso del actual gobierno federal en materia de recaudación, pues, como en tiempos del presidente Miguel de la Madrid, el crecimiento de México dependerá de los multimillonarios préstamos en dólares, mencionó Jesús Bernardo Rosas Pozos, coordinador de la licenciatura en Contaduría y Estrategias Financieras de la Universidad Iberoamericana Puebla, quien además es especialista en contribuciones fiscales.
El también investigador señaló que la propuesta de aumentar el IVA y los demás contenidos del paquete fiscal para el próximo año parece ser más una decisión política tomada desde la cúpulas de los diferentes partidos políticos para enfrentar los procesos electorales del próximo año, e incluso para retener la presidencia de la República en 2012, que una decisión que en realidad beneficie al país.
Por ejemplo, mencionó que las propuestas económicas del gobierno de Felipe Calderón no son para enfrentar de fondo las repercusiones en el país de la crisis económica internacional, sino que parecen más planteamientos para negociar con el resto de las dirigencias partidistas.
“Es una política que no resuelve nada, pero sí da permiso al gobierno de que pueda recurrir al endeudamiento. Volvemos a las viejas prácticas en vez de ponernos de acuerdo en cómo crecer”, señaló el universitario.
Recordó que la de México es quizá la economía latinoamericana que menos crecimiento ha tenido, y esto sigue siendo por la misma razón que hace décadas: la gran dependencia hacia EU, mientras la economía estadounidense no tenga un repunte importante, México tampoco lo tendrá.
En ese sentido, advirtió que va a llegar el momento en que el país, de una o de otra forma, modificará su sistema fiscal para obligar a tributar a quienes no lo hacen, y los que no estén “tan asfixiados” con las cargas impositivas deberán pagar nuevos impuestos que sí inciden en el crecimiento económico, porque así nace la evasión fiscal.
–¿Y para cuando llegue ese momento no será demasiado tarde? –se le preguntó.
–Esperemos que no. Yo también estoy muy preocupado porque observé el comportamiento de los legisladores y me preguntaba si realmente ellos votan o serán las dirigencias de los partidos. No veo un interés por el país, sino intereses políticos, y eso nos impide tomar las decisiones para enfrentar una crisis que no fue creada por Calderón ni por nadie más. Desgraciadamente, nos tocó vivir esta época y tenemos que actuar en razón de México, no de los partidos”, afirmó.
Lo anterior sólo conduce a un camino: al de repetir los mismos errores que llevaron a las administraciones federales priistas a perder la presidencia de México, y en ese mismo camino está el Partido Acción Nacional, vaticinó Rosas Pozos.
En diciembre, aumentos de precios y desempleo
Aumentar un punto porcentual parecería que no es mucho, pero si se toma en cuenta todo lo que se compra, se vende y los servicios que se prestan entonces sí será una cantidad importante, indicó.
A esto se sumará el sobreprecio a las mercancías, tales como el costo de la energía eléctrica, de los combustibles o de las rentas, que además de impactar en las finanzas personales de la población también tendrán efectos negativos sobre la inflación. Para las empresas estos efectos las obligarán a la reestructuración de su personal con el consecuente despido de trabajadores y a la reducción de sus costos de operación, afirmó el académico de la Iberoamericana.
Este escenario comenzará a resentirse antes de que el aumento al IVA entre en vigor, es decir, antes de que finalice el año. “Recordemos que en diciembre siempre tenemos esos problemas: mientras la gente está distraída en lo bonito de la navidad y el feliz año nuevo es cuando se aplican los aumentos a los precios y se acentúa el desempleo”.
Más que un remedio temporal como este, lo que necesitan hacer el gobierno federal y los diputados es trabajar en una propuesta integral que resuelva la necesidad de dinero en efectivo y de acabar la dependencia del exterior, pero también en una distribución más equitativa y justa de la carga fiscal, pues desgraciadamente ésta no existe en el país, propuso Rosas Pozos.