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Miércoles, 21 de octubre de 2009
La Jornada de Oriente - Puebla -
 
 

 CUITLATLÁN 

El PRI de Puebla le sigue haciendo el juego sucio al PAN

 

Los candidatos del PRI para las diputaciones federales presentaron sus propuestas, en la Central de Abasto, donde la principal propuestas es el no al IVA en medicinas y alimentos, que aseguran quiere imponer el PAN / Foto José Castañares / Archivo La Jornada de Oriente
FERMÍN ALEJANDRO GARCÍA

 

Una vez más, el PRI de Puebla ha demostrado su filiación derechista, que está apostado a hacerle el juego sucio al PAN y que no le interesan los derechos ni la economía familiar de los ciudadanos. Los legisladores poblanos del tricolor, junto con los del estado de México y Oaxaca, fueron los que se sumaron más rápido al proyecto que nos va a llevar a los mexicanos a pagar más IVA, 30 por ciento de Impuesto Sobre la Renta y un gravamen por uso de Telecomunicaciones. En resumen, son los autores de que la gente siga sufriendo más pobreza.

El incremento de impuestos se manejó de manera similar que la reforma antiaborto que se aprobó en el estado a principios de año. Veamos por que:

En la plataforma ideológica del PRI no se incluye la prohibición al aborto. Sus dirigentes no estaban a favor de la despenalización. Pero por una petición de Margarita Zavala, la esposa del presidente Felipe Calderón, los legisladores locales del tricolor hicieron a un lado sus convicciones y aprobaron en Puebla una reforma antiaborto. Aquellos miembros del tricolor que no se sumaron han sido objeto de actos represivos. El mejor ejemplo es lo que sucedió con la diputada Rocío García Olmedo.

Ahora, con los impuestos pasó lo mismo. En la campaña electoral los dirigentes priistas Alejandro Armenta Mier y Carlos Meza Viveros, juraron y perjuraron que el PRI no aumentaría el IVA. Incluso llegaron al extremo de que el 25 de mayo fustigaron al entonces presidente de la Comisión de Hacienda en San Lázaro, Jorge Estefan Chidiac, porque había dicho que era necesario generalizar el impuesto al consumo en alimentos y medicinas.

El caso es que hace dos días, la de Puebla fue una de las primeras bancadas que se sumó al proyecto del gobierno de Felipe Calderón para subir los impuestos. Y a las tres legisladoras que se atrevieron a disentir, Julieta Marín, Isabel Merlo Talavera y Janet González Tostado, las han obligado a recular. Incluso una de ellas hizo el  ridículo, ya que Merlo Talavera primero dijo que votaría en contra del paquete fiscal y luego cambió diciendo: “No había leído bien el proyecto”

¿Y ahora que van a decir Carlos Meza Viveros y Alejandro Armenta?, ¿cómo van a justificar sus mentiras, sus incongruencias y engaños? Es claro que ellos solamente obedecen órdenes y no siempre lo que dicen responde a sus convicciones ni mucho menos hablan con la verdad. Si así lo fuera, renunciarían a sus cargos, aunque sea por un poco de dignidad.

Lo interesante es preguntarse por enésima vez: ¿por qué el PRI poblano parece ser el brazo operador del PAN?

Es ampliamente conocido que esa relación de buen entendimiento entre el PRI y el PAN nació cuando en 2006 el entonces secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, pactó con representantes del gobierno del estado que se congelaría el caso de la periodista Lydia Cacho a cambio de que el priismo poblano contribuyera al triunfo de Felipe Calderón. Y así ocurrió. El tricolor se dejó derrotar, y eso le significó más de 100 mil votos al blanquiazul. Como parte de ello les callaron la boca a varios panistas para que no hablaran del Lydiagate, como fue el caso del actual delegado del IMSS, Francisco Fraile García.

Esa parte quedó clara. Pero siguen latentes otras interrogantes: ¿Por qué siguió habiendo esa colaboración luego de los comicios de 2006?, ¿sigue vigente el acuerdo que suscribió el extinto Abascal Carranza?, ¿el caso Cacho todavía puede producir graves estragos al grupo en el poder y por eso el PRI siempre favorece los intereses del PAN?

Las respuestas a esas preguntas por ahora todavía no pueden ser respondidas.

Lo poco que ha trascendido es que hace unos días el gobierno federal condicionó que a cambio del paquete fiscal el PAN no va a hacer nada contra el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, a quien recientemente la Suprema Corte de Justicia de la Nación lo señaló como responsable del clima de violencia que se vivió en ese estado hace unos años.

Ese es uno de los tantos motivos por lo que el PRI cedió al paquete fiscal. Es decir, nuevamente se canjeó impunidad por cuotas de poder, sin importar que se jodiera la economía familiar del grueso de la población.

¿Eso fue lo que motivó a que los diputados priistas de Puebla se sumaran al paquete fiscal de Calderón?

Tal vez es una de tantas razones. Aunque seguramente hay otros motivos de más peso para ceder a todo lo que pide el PAN.

Lo único que queda claro es que los legisladores federales del PRI poblano que hace unos meses prometieron proteger la economía familiar de la clase trabajadora ya nos dieron en la madre a los que pagamos impuestos.

 
 
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