Al menos medio centenar de vecinos de la unidad habitacional La Margarita se manifestó ayer frente a las instalaciones del Hospital General de Zona, que fue inaugurado por el presidente Felipe Calderón, para exigir mayor seguridad y servicios públicos.
Además, la visita presidencial provocó la molestia en algunos derechohabientes que ya tenían programadas consultas médicas de especialidades, ya que tanto personal del Instituto Mexicano del Seguro Social como del Estado Mayor presidencial les impidieron el paso, lo mismo a mujeres embarazadas que a niños con problemas de salud. A los pacientes del Seguro Social se les permitió el ingreso tras varios minutos de explicaciones y una rigurosa revisión “de seguridad”.
Los quejosos aprovecharon la visita del mandatario para quejarse por medio de carteles de la falta de alumbrado público por parte del ayuntamiento de Puebla.
Señalaron que la falta de iluminación ayuda a los maleantes para cometer robos violentos a casas habitación como a desvalijar vehículos, causando un gasto innecesario en la precaria economía de las familias de la zona.
Donde se ha presentado al menos una decena de casos sólo en lo que va del mes es en la Plaza de la Esperanza y sus inmediaciones, afirmó Cecilia Romero, una de las inconformes, quien agregó que en ese lugar “esperanza es lo que menos hay” ante tanto hurto.
“Sólo cuando viene el presidente limpian y barren”, decía una de las cartulinas que fueron expuestas mientras que otras exigían mayor seguridad.
Sin embargo, una parte de los manifestantes fue persuadida de seguir con su protesta cuando el empleado de Gobernación Enrique Sánchez Trujillo –hermano del titular del Instituto Municipal de la Juventud, Salvador Sánchez–, quien se comprometió a que la Comuna resolverá las exigencias, pero a cambio de que los ancianos y mujeres le entregaran la cartulina de protesta.