Al confirmar que no buscará la reelección como dirigente municipal del Partido Acción Nacional (PAN) y que el próximo año competirá por una diputación local, Bernardo Arrubarrena García rechazó que las protestas de los militantes influyeran en la decisión, al tiempo de comprometerse a no imponer un sucesor.
“Los interesados en la presidencia del Comité Directivo Municipal de Puebla tendrán un proceso equitativo, justo, transparente y legal; la carrera está abierta a todos los militantes”, aseveró.
Arrubarrena concluyó las semanas de incertidumbre sobre su futuro político en una rueda de prensa que encabezó ayer, en la que presentó a los medios de comunicación la convocatoria para la selección de dirigente del PAN en la capital del estado.
Pese a las críticas que recibió el líder partidista de algunos líderez del albiazul, como Luis Olmos Pineda y Genaro Ramírez Rojas, tras la derrota electoral del PAN el 5 de julio pasado, aseguró que cumplió todos los objetivos que se planteó al rendir protesta del cargo.
“En los 16 meses que estuve al frente de Acción Nacional”, añadió, “siempre busqué el diálogo, el consenso, la participación y la corresponsabilidad con todos los militantes”.
Acompañado del secretario del comité, Matías Rivero Marines, aclaró que decidió concluir su periodo para contender por una diputación local, porque no estaba dispuesto a utilizar la dirigencia municipal como trampolín político.
A 46 días de concluir su mandato, Arrubarrena reconoció que deja dos pendientes: formalizar la actualización del padrón de militantes, el cual creció durante su administración de 2 mil 900 miembros a 3 mil 50, y nombrar a la estructura formal de la organización.