La Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) anunció una movilización para el próximo 15 de octubre en protesta por la posible desaparición de la Secretaría de la Reforma Agraria. Con más de 60 mil campesinos, la organización pretende bloquear todas las autopistas del estado para exigir su derecho a que una dependencia del gobierno federal continúe atendiendo las necesidades de este sector.
Desde hace aproximadamente dos décadas, el gobierno ha declarado oficialmente que la función primordial de la Secretaría de la Reforma Agraria, que es la repartición de tierra, uno de los logros principales de la Revolución Mexicana, había perdido sentido, pues prácticamente toda la superficie agraria ya estaba distribuida.
El aparato oficial también ha argumentado que resulta oneroso mantener una dependencia, con recursos humanos, estructura material y presupuesto, cuando esos mismos elementos pueden reasignarse a la Secretaría de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación.
Más allá de la desaparición o no de la Secretaría de la Reforma Agraria, lo cierto es que los problemas del campo mexicano no sólo no han sido resueltos en la década reciente, si no que se han ido agravando, al punto de que la pauperización de la clase campesina es tan crítica que ahora las comunidades rurales son las principales expulsoras de mano de obra, no sólo a las ciudades del territorio nacional, sino principalmente, a los Estados Unidos.