Tres hombres habían iniciado esta semana un trabajo temporal por el cual recibirían 900 pesos semanales; sin embargo, este viernes murieron sepultados bajo un alud de tierra cuando realizaban las obras de un colector pluvial en la colonia Cerro del Marqués, en la junta auxiliar de La Resurrección, al norte de la ciudad de Puebla.
Luego de más de tres horas de labores por parte de los cuerpos de seguridad y de bomberos, fueron rescatados los cadáveres de Miguel Flores Castro, de 32 años de edad, así como de Odilón Ramírez Flores y de Juan Pedro Torres Flores, ambos de 18 años de edad y familiares todos ellos.
Uno más de sus hermanos logró escapar con vida y dio aviso a las autoridades locales del accidente, sin embargo, nada pudieron hacer pues los cuerpos quedaron atrapados bajo una cantidad de tierra equivalente a una cisterna de 2 mil metros cúbicos; el accidente se convirtió en una tragedia para esta empobrecida localidad de origen nahua.
El Ministerio Público local realizó el levantamiento de los cuerpos e inició las investigaciones correspondientes, en medio de los lamentos y gritos de los familiares de los fallecidos que exigieron la presencia del dueño de la empresa para lincharlo. La obra fue clausurada mientras que la maquinaria fue asegurada por la policía.
De acuerdo con la información recabada por este diario, las víctimas eran campesinos originarios de La Resurrección y debido a la crisis económica y la carencia de insumos para la producción agrícola, dedicaron su tiempo para emplearse como albañiles. Unos días antes habían sido contratados por un ingeniero de la constructora Vía Aldaron Ingeniería y Comunicaciones SA, a cambio de 3 mil 600 pesos mensuales y sin derecho a la seguridad social ni a ninguna otra prestación laboral.
El colector pluvial es una obra financiada con recursos del ayuntamiento de Puebla –no del Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado, como erróneamente se difundió ese mismo día–, que tiene una inversión de un millón 600 mil pesos y fue la Comuna quien contrató a esa empresa luego de ganar esta la adjudicación correspondiente.
El colector es necesario para evitar inundaciones en las viviendas y en unas escuelas ahora asentadas sobre lo que fue una barranca del volcán La Malinche, la cual tenía más de 15 metros de profundidad pero que fue rellenada hace más de 20 años. Para los vecinos de La Resurrección “hoy padecemos las consecuencias de invadir zonas de riesgo”.
El director de Protección Civil del municipio de Puebla, Alberto Vivas Arroyo, informó que los hombres habían cavado a una profundidad de más de cuatro metros cuando la tierra se les vino encima, misma que se encontraba floja y húmeda por las constantes lluvias que han caído en esta ciudad capital.
El funcionario agregó que los empleados no contaban con ninguna medida de seguridad para realizar su trabajo, y señaló la responsabilidad de la empresa al no colocar soportes en las paredes de la hendidura para evitar accidentes.
Por lo pronto, la presidente municipal de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz, dispuso de una serie de apoyos para cubrir los gastos funerarios y de indemnización a los familiares, quienes hoy sólo exigen justicia por la muerte de sus hijos y hermanos.
Se sabe que la familia de los trabajadores fallecidos decidió presentar una denuncia legal en contra de la constructora, pues considera que el accidente se pudo haber prevenido por el responsable de la obra, un ingeniero que se habría dado a la fuga.
Otra versión es que mientras se realizaban las labores de rescate fue que el operador del trascavo conocido como “mano de chango” con el cual se extraía la tierra realizó una maniobra equivocada y accidentalmente pegó con una montonera, lo que provoco que esta se viniera abajo sepultando a sus propios compañeros, aunque esto no ha podido ser confirmado.