El ámbito de influencia de los tratantes de personas se ha expandido en los últimos años de la zona sur del estado hasta los municipios de Tepeyanco, Chiautempan y Apizaco, amén de que los hombres que se dedican a esta actividad ilícita han constituido fondos económicos para ayudarse entre ellos en casos de tener problemas, reveló el director del Centro Fray Julián Garcés, Federico Phöls Fuentevilla.
El dirigente de esta organización civil de derechos también dio a conocer que, en contraparte, hay tratantes que están reenganchando a las mujeres, es decir, en vez de reclutarlas están atrayendo a sus grupos a personas que ya eran explotadas sexualmente por otros sujetos; asimismo, denunció que hay lenones que están infiltrados en las estructuras de los ayuntamientos.
Este jueves, Phöls Fuentevilla, junto con la directora del Colectivo Mujer y Utopía, Rosario Adriana Mendieta Herrera, anunció el inicio de la “Campaña todas y todos contra la violencia y trata de mujeres en Tlaxcala”, la cual tiene como objetivo promover una cultura de respeto a los derechos de las personas del sector femenino, a través de acciones de promoción, prevención, sensibilización y exigibilidad para incidir en la legislación y aplicación de políticas públicas de atención, sanción y erradicación de estos flagelos sociales.
Como parte de esta campaña, informó que varias organizaciones de la sociedad civil elaboran un proyecto para crear la Ley contra la Trata de Mujeres en Tlaxcala, cuya propuesta prevén entregarla al Congreso local a finales del presente año.
En conferencia de prensa, expuso que las organizaciones impulsoras de la iniciativa popular contra la trata de personas en Tlaxcala consideran que la violencia contra las mujeres en el estado continúa siendo grave, sobre todo lo relacionado con la trata de mujeres para la explotación sexual como una de sus más inhumanas expresiones.
Por ello, insistió en que el Sistema Estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia, así como el Comité de Tráfico y Trata de Personas en Tlaxcala funcionen de manera permanente y articulen sus trabajos para dar una repuesta real a este problema grave que daña a las mujeres.
“La explotación sexual de mujeres en Tlaxcala tiene importante consecuencias en lo individual y en lo social, a tal punto que se le considera una modalidad contemporánea de esclavitud y una forma extrema de violencia que atenta contra los derechos fundamentales de las mujeres.
“La trata de personas es un delito que tiene sus particularidades de género, ya que a las mujeres les afecta de forma desproporcional, pues no sólo constituye el mayor número de víctimas, sino que son severas las formas de explotación a las que son sometidas, por ello el fenómeno de la trata debe entenderse en el amplio contexto de desigualdad y violencia estructural a la que son sujetas”, apuntó.
A pesar de este problema, Phöls Fuentevilla reiteró que “aún existe una limitada percepción del problema de la violencia y del fenómeno de la trata de mujeres entre las autoridades y servidores públicos a nivel municipal y estatal, los cuales actúan en un marco jurídico desfasado de la realidad social en la que viven las mujeres en Tlaxcala.
“Esto ayuda a comprender la escasa eficiencia que se tiene para enfrentar el problema, aunado a la falta de instrumentos estadísticos y de información de los que se dispone sobre la violencia contra la mujer, y más aún sobre la trata de mujeres para la explotación sexual, pues se continua sin contar con registro sobre la violencia, así como del delito específico de la explotación sexual, sin dejar de mencionar la falta de comunicación y coordinación entre las instituciones encargadas de la atención legal y social para desarrollar acciones efectivas y eficientes en la persecución de la violencia y trata de mujeres, así como en la atención de las mujeres víctimas de esta violencia”.
Por su parte, a efecto de dar un panorama sobre el problema de violencia hacia las mujeres en Tlaxcala, Rosario Mendieta expuso que durante los seis primeros meses de 2009 se registraron mil 441 casos.
Reveló que la violencia psicológica representó el 18.6 por ciento de los mil 441 casos, seguida de la física–psicológica con el 16.4 por ciento y el 13.5 por ciento fue violencia física–psicológica– económica.
En segundo lugar se encuentran las niñas con el 2.7% del total de casos. En este rubro, se reportan más casos por violencia física–psicológica con el 1.4 por ciento, seguido por la violencia psicológica con el 0.6 por ciento.
En tercer lugar se encuentran personas de la tercera edad con el 2.5 por ciento. Este grupo de personas reporta más casos por violencia psicológica con el 0.7 por ciento y patrimonial con el 0.6 por ciento.
Lo anterior demuestra que las mujeres son las que se encuentra en una situación de mayor vulnerabilidad a ser violentadas.
Federico Phöls apuntó que la violencia persiste debido a la poca sensibilidad en funcionarios públicos municipales y estatales frente a este problema que enfrentan las mujeres, a los graves vacíos en políticas públicas y en la legislación y también por la desarticulación entre autoridades locales y estatales para atender este flagelo.