Al menos el 20 por ciento de las personas que han sido detectadas trabajando en la vía pública, se compone de niños explotados laboralmente quienes los obligan a realizar tareas que van desde pedir limosna hasta limpiar parabrisas o escupir fuego.
La subdirectora jurídica del Sistema DIF del municipio de Puebla, Erika Alatorre Abundis, informó que tras un diagnóstico realizado por el organismo fueron detectadas 897, de las cuales 179 son menores de edad que laboran en zonas como el Centro Histórico, el boulevar Norte cinco de Mayo y la Central de Autobuses, Amalucan y San Manuel.
La explotación infantil se ejecuta a través de una red organizada que ya fue detectada por el gobierno municipal.
A la fecha, un total de 19 personas han sido denunciadas ante la Procuraduría General de Justicia del estado por ese delito en lo que va de la actual administración.
Lo anterior fue difundido ayer durante la presentación del programa “Ayudas más si no les das”, por medio del cual el ayuntamiento de Puebla pretende lograr que la población no les entregue dinero a las personas que se encuentran en esa situación de mendicidad, particularmente a los niños, y de esta forma terminar con el problema de la explotación.
De acuerdo con la presidente del organismo, Gabriela Alcalá Riuz, la propuesta no es únicamente esa sino que se va acompañada de otras actividades como la capacitación, becas, atención médica, dental y psicológica para insertarlos en la actividad laboral formal.
De acuerdo con el diagnóstico que hizo el DIF municipal de Puebla, a través del Departamento de Dormitorios y Niños de la Calle, se encontró que el 28 por ciento de las personas que habitan en la vía publica de la capital cuentan con educación primaria; el 15 por ciento carece de instrucción educativa alguna y el 15 por ciento cuenta con educación secundaria.
Existe un dos por ciento que son ex profesionistas y el resto cuenta con estudios truncos.
De las 897 personas detectadas en condiciones de calle, 558 son hombres y 339 mujeres; los niños son el 20 por ciento del total y el 52 por ciento tiene edades que van de los 18 a los 40 años de vida. El 19 por ciento tiene edades que van de los 41 a los 59 años y el 11 por ciento restante son ancianos.