En un periodo de cinco días se incrementaron en 41.5 por ciento los casos de influenza humana en el estado de Puebla, por lo que se ha generado preocupación por la propagación del virus AH1N1, pues de acuerdo con la Organización Pana-mericana de la Salud la segunda epidemia de este mal será más fuerte que la registrada en-tre abril y mayo del presente año.
Esta situación plantea que ahora si las au-toridades deben contar con una planeación adecuada que les permita enfrentar el problema, como es crear campañas de información, de higiene y de detección de casos de enfermos que están la fase inicial del proceso de infección.
Dicha labor no solamente debe ser responsabilidad de la Secretaría de Salud, sino que también debería involucrar a la Secre-taría de Educación Pública, por ser los infantes uno de los sectores vulnerables, pero la-mentablemente esa dependencia –encabezada por Darío Carmona García– se maneja con ineficacia y con negligencia.
Ante esta situación, es fundamental que el jefe del Poder Ejecutivo, Mario Marín, establezca un plan de acción que permita superar las deficiencias que varias dependencias de go-bierno mostraron durante la primera epidemia.
Es fundamental tener en cuenta que la temporada fría del año está a la vuelta de la esquina y la población de la tercera edad en esa época es la más atacada por la influenza estacional, por lo que ahora aumenta los riesgos del contagio del virus AH1N1 entre la gente mayor de 60 años.