Al enfatizar que la designación del candidato a la presidencia municipal de Puebla no puede depender de los compadrazgos ni de la fuerza de “un apellido”, el aspirante a esa nominación Pablo Fernández del Campo Espinosa (PFE) pidió a los dirigentes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) garantizar una elección interna justa y equitativa con la definición inmediata de las reglas del juego.
En entrevista con La Jornada de Oriente (JO), aseguró que no le preocupa la actividad política de sus contrincantes Mario Montero Serrano y Luis Alberto Arriaga Lila, punteros en la contienda interna del tricolor rumbo a la alcaldía capitalina, ya que “el proceso de selección de abanderado no es un concurso de fotografía ni de imagen pública”.
El diputado estatal del PRI, quien se desempeñó como regidor en la administración municipal de Enrique Doger Guerrero, sostuvo que su lealtad está con los líderes del Revolucionario Institucional y el gobernador Mario Marín Torres, a quienes les solicitó mantener la imparcialidad con la que se manejaron en la elección federal de 2009.
No más compadrazgos
Pablo Fernández del Campo es el tercer priista mejor posicionado para la presidencia municipal de Puebla, después del secretario de Gobernación, Mario Montero, y el legislador estatal Luis Alberto Arriaga, de acuerdo con una encuesta que este rotativo publicó el 3 de agosto pasado.
Mientras Fernández del Campo cuenta con una intención de voto de 6.7 por ciento, Arriaga tiene un posicionamiento de 15.5 por ciento, y Montero, de 18 por ciento.
El licenciado en Derecho y Contaduría Pública concedió una entrevista a este periódico en el café de la librería Profética, el cual se localiza a una calle del Palacio Legislativo de Puebla, donde despacha como presidente de la Comisión de Gobernación, Justicia y Puntos Constitucionales.
De inició, el legislador expresó que la contienda interna del PRI será trascendental para el partido, pues de ésta dependerá su triunfo o derrota.
“Una vez que queden integradas las listas de candidatos los militantes del Revolucionario Institucional tendremos que quedar convencidos de que se designó a los mejores cuadros”, agregó.
Al cuestionarle sobre las críticas que los aspirantes a la gubernatura del PRI Enrique Doger Guerrero, Jesús Morales Flores y Alberto Amador Real han expresado en contra del presidente estatal Alejandro Armenta Mier por generar una supuesta inequidad en la competencia interna, Fernández del Campo le dio su voto de confianza.
En la elección de este año, recordó, el dirigente del instituto político en Puebla logró que el partido ganara las 16 diputaciones federales.
El ex coordinador de la campaña al Senado de la República de Rafael Cañedo Benítez apuntó: la clave fue la imparcialidad con la que organizaron el proceso interno de selección de candidatos dado que propició la unidad del partido.
JO –La diferencia entre 2009 y 2010 es que el próximo año no se jugarán diputaciones federales sino el control de la gubernatura del estado, de las 217 presidencias municipales y del Congreso local. Hay mucho en juego. ¿Esta seguro de que los dirigentes del PRI serán capaces de mantener la misma objetividad?
PFE –Lo tienen que hacer, porque como líderes están obligados a garantizar la unidad, por eso confío en que mantengan la misma postura. La dirigencia tiene que ser el fiel de la balanza para la distribución de las candidaturas, sólo así el tricolor ganará el proceso del próximo año.
JO –Además de Montero existen por lo menos siete aspirantes a la presidencia municipal de Puebla que forman parte del gabinete de Mario Marín. ¿Se siente en desventaja frente a ese grupo?
PFE –El partido tiene que fijar reglas claras para evitar la posibilidad de que alguien, por tener alguna posición, un apellido o una relación política, pueda estar por encima de quien garantice el triunfo en la capital.
No obstante, Fernández del Campo optó por manejarse con cautela ante las actividades políticas que desarrollan sus principales contendientes, Arriaga y Montero, pocos meses antes de que inicie el proceso electoral.
Ante el encuentro público que Arriaga sostuvo con el aspirante del Partido Acción Nacional (PAN) a la alcaldía de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, la semana pasada y el presunto apoyo promocional que Mario Montero recibe de la empresa “Grupo Tribuna”, afirmó:
“Yo respeto lo que hacen todos los aspirantes. En mi caso prefiero concentrarme en mi labor como diputado para demostrar que soy una buena alternativa, ya que me hago responsable de las tareas que me encomienda la ciudadanía”.
JO –Usted afirma que aún no es tiempo para promoverse, pero otros aspirantes ya lo están haciendo. ¿No teme que sus contrincantes le tomen la delantera?
PFE –Me tranquiliza que el proceso de selección de abanderado no es un concurso de fotografía ni de imagen pública. Yo creo que cada uno de los aspirantes tiene sus fortalezas, en mi caso se confirmará con el tiempo que soy una buena alternativa.
JO –¿La relación que tuvo que Doger le podría restar puntos?
PFE –Yo fui regidor en la administración de Enrique Doger, pero eso no significa que yo esté relacionado políticamente con él; yo estoy relacionado políticamente con el partido y el gobernador. La relación con Mario Marín es de respeto y reconocimiento, para impulsar temas en común en el Congreso.
Encuestas para legitimar
designación
Para Fernández del Campo es necesario que el partido defina un procedimiento que garantice la elección del mejor perfil, por lo que consideró necesario que el tricolor contrate los servicios de encuestadoras objetivas para medir la capacidad de voto de los aspirantes.
“Los estudios de opinión son instrumentos técnicos que han demostrado que pueden evaluar con exactitud a los aspirantes cuando se realizan de forma adecuada, es decir con equidad para que no existan dados cargados o compadrazgos. Ese instrumento se debe tomar en cuenta para legitimar la designación del abanderado pero no debe ser el único método”, expuso.
El legislador propuso además medir la trayectoria política de los contendientes, así como la realización de un debate para confrontar las propuestas que impulsan cada uno de los interesados en la candidatura para resolver los problemas de la capital del estado.
Ya solicité, precisó, una entrevista con Alejandro Armenta Mier para presentarle las sugerencias que tengo para lograr que el proceso de elección del candidato a la alcaldía de Puebla se realice en igualdad de circunstancias y de manera democrática.