El titular de la SEP, Darío Carmona García, no supo o no quiso responder cuál es la posición del gobierno del estado frente a los resultados de la prueba ENLACE, en los cuales el 94 por ciento de los alumnos de bachillerato reprueba en conocimiento de matemáticas y lectura. El funcionario argumentó que no había tenido acceso a la información. Además, quiso justificarse señalando que cada estado del país vive una realidad distinta en materia educativa.
Las palabras de Darío Carmona parecen ser una burla o un intento de deslindarse de sus responsabilidades, pues se sabía con anticipación en qué fecha serían publicados los resultados de la prueba ENLACE por lo que resulta injustificado que no pueda responder cual es la posición del gobierno del estado frente a ese indicador.
Tampoco es admisible que quiera ubicar a Puebla en una realidad distinta a la del resto del país para intentar minimizar los pobres resultados en este sector. Dicha actitud pareciera que es un intento del funcionario de querer ocultar las ineficiencias o vicios de la SEP, sobre todo cuando el Instituto Nacional de Educación para Adultos señala que la entidad, por segundo año consecutivo, no se atendió el problema de rezago educativo en que viven más de dos millones de habitantes.
Lo que se está evidenciando con las respuestas que ofrece Carmona es que en los últimos cuatro años en la SEP no se tuvo un proyecto sólido para atender los problemas educativos del estado o que se fingió la aplicación de programas para mejorar la calidad académica. Esta situación es de extrema gravedad, ya que el costo social por esa ineficacia es alto, y se resentirá en un periodo de largo plazo.