Atlixco. “Alerta” es la palabra implementada por el departamento local de protección civil y por el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio (Soapama) para los ciudadanos quienes en los últimos días padecieron la intensa caída de lluvias.
Carlos Gámez Pérez, director de la oficina de protección civil, informó que el saldo de las precipitaciones de los últimos días es una serie de “inundación de calles en la zona centro y norte de la ciudad y una casona dañada en la junta auxiliar de Metepec. Entre los lugares con mayores problemas destacan las avenidas 10 Oriente, tres y cinco Poniente, así como la avenida Miguel Negrete y las colonias Altavista e Infonavit. También tenemos conocimiento de algunos desprendimientos de rocas, sin daño alguno, en el cerro de San Miguel”.
Todos estos puntos quedaron “atendidos con oportunidad por el departamento de bomberos y personal de protección civil quienes durante un recorrido por ciertas áreas de la mancha urbana descubrimos el taponamiento de canales naturales y de drenajes por la acumulación de basura”.
Gámez Pérez recordó que cerca de 500 familias ubicadas de manera irregular en las márgenes de la barranca Metepec–Cantarranas están en alto riesgo debido a las fuertes lluvias. “El principal problema en Atlixco, advierte el Atlas de Riesgos, es durante la época de lluvias y huracanes. Eso provoca inundaciones en los asentamientos humanos de las cercanías de los ríos, y en especial a la barranca de Metepec y en las siguientes colonias: La Villa, Maravillas I y II, Santa Mónica, Primo Verdad y Santa Cecilia Axocopan”. En este último sentido, Araceli Martínez, responsable de difusión y propaganda del Soapama, informó que las lluvias registradas el domingo y lunes en Atlixco son las de mayor intensidad en este año. “Primero estábamos quejándonos de falta de lluvia y ésta ya apareció a cántaros. Y la muestra más clara es que el domingo cayeron 40.1 milímetros y 24 horas después la cifra alcanzó 30.7 milímetros.
Los parámetros detectados son amplios y esperamos, según los pronósticos oficiales, siete días más de intensas aguas”.
Por eso la recomendación a los habitantes a “no arrojar más basura a las alcantarillas y a los drenajes. Afortunadamente este organismo realizó un trabajo preventivo de retiro de desechos para evitar mayores consecuencias. Sin embargo, quiero hacer énfasis en los datos proporcionados por el área encargada de estos esfuerzos para tener una idea de cuántas cosas la gente arroja al drenaje: el 50 por ciento es agua, el 20 por ciento es tierra y lodo y el restante 30 por ciento es basura”.
Y entre esa basura “encontraron papel higiénico, pañales, toallas sanitarias, envases de plástico, animales muertos, residuos alimenticios, bolsas repletas de desechos, material fecal de perros y gatos. Todo eso mezclado es una bomba de tiempo. No olvidemos que en ocasiones pasadas, y es increíble, descubrimos que el sanitario es empleado como un basurero más.
Y algo más: durante los esfuerzos de desazolve hayamos colchones viejos, estufas y hasta tambores de cama”.