Por décadas, nuestro país vivió bajo un régimen de partido único que hizo innecesaria la búsqueda de consensos entre las diversas fuerzas políticas y sociales para la toma de decisiones; dichas fuerzas se limitaban al acatamiento de los lineamientos dictados desde la titularidad del Poder Ejecutivo y del partido hegemónico, escenario compartido tanto a nivel estatal como a nivel municipal.
Lo que ocasionó que la negociación política fuera entendida como algo que se hace de manera oculta, a manera de chantaje, sin principios, discrecional y unilateralmente.
En 1994 se reconfiguró el mapa político; por ejemplo, en la LVI Legislatura del Congreso de la Unión, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) dejó de tener mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, aunque continuó siendo la primera fuerza política en el órgano legislativo.... (+)