Un paisaje onírico se revela ante el posible observador de la pintura de Galdina Galicia Acoltzin. Un paisaje extraño, creado a partir de mezclas de colores en tonos ocres y dorados.
Un paisaje que semeja a un atardecer perpetuo, un atardecer de los que menudean en Tlaxcala, principalmente en verano. Mezcla de sangre en las nubes y óxido en el aire.
Así es la pintura de Galdina Galicia Acoltzin, una invitación a un trip de colores, a un estallido pictórico.
Alejada de la pintura figurativa, ....... (+)