¿Quiere usted llegar a ser candidato a presidente municipal, diputado local o gobernador? Conozca más de los estudios, carreras o profesiones que tienen los que están y han estado en los puestos públicos para tener posibilidades. Nosotros le facilitamos la sabiduría, el conocimiento y la oportunidad de prepararse para llegar. No requiere invertir más que unos cuantos pesos, grita desaforado el primo Margarito Pérez de Zacatelco.
Su ayudante, el Tránsito usa sus manos como altavoz para informar a los marchantes que la información está aquí, el poder está en los libros, en el conocimiento y aquí puede obtenerlo y estar preparado para lo que viene, apunta que de acuerdo con una encuesta realizada por un periódico local The Economist, que fue aplicada a 5 mil políticos de todo el mundo, sabemos cuáles son las carreras que se favorecen en la política.
Aquí tiene todo para llegar, adquiera el conocimiento y la sabiduría que su casa no le dio, arenga la Sábila, mientras muestra los libros. Ella sí sabe estimular a los compradores, viste toda de amarillo, chanclas amarillas, falda corta amarilla, blusa amarilla y pelo suelto. En las revistas científicas de Cosmopolitan, Vanidades, TV Notas y otras, leyó que ese color favorece el ánimo para la compra.
El Jicoténcal le recuerda a la gente que se ha reunido a su alrededor que Bill Clinton y Barack Obama son abogados egresados de una universidad chiquita llamada Harvard, apenas si llega a los 6 mil estudiantes de licenciatura y el doble de posgrado, pero de sus aulas han egresado casi todos los miembros del Senado norteamericano, en tanto que en la China comunista que es capitalista, el presidente es ingeñero y ocho de los nueve integrantes del Poliburó son ingeñeros de escuelas públicas.
En Francia, que es un lugar que parece que está por Españita, afirma con seguridad el Margarito, el criterio para ocupar un puesto no es el democrático sino el meritocrático, para ser funcionario se tiene que ser parte de la élite de la Escuela Nacional de Administración, en cambio en Inglaterra lo importante es haber pasado por las universidades clásicas de las élites económicas e intelectuales, Oxford y Cambridge, y en Italia, los que truenan el chicharrón son los hombres de negocios.
Maestrías y
servicio público
Pero no se preocupe, no se angustie, que aquí tenemos todo para que en menos que canta un gallo usted se haga especialista y tenga la oportunidad como en Corea.
El Tránsito asegura que para ser funcionario público se requiere cuando menos tener dos maestrías, una en la administración pública y otra en el área en que se va a desempeñar; por ejemplo, si alguien va a ser secretario de comunicaciones, se requiere tener posgrado en administración pública y posgrado en comunicaciones.
La Sábila alterna aclarando que aunque puede llegarse a la conclusión de que ciertas profesiones predominan sobre otras en el campo del poder político, no hay que olvidar nunca las “tradiciones” que en unos influye mucho todo el mecanismo de selección y acceso a los puestos de dirigentes del Estado y del gobierno, mientras que en otros hay mayor flexibilidad para la movilidad ascendente de profesionales al poder político. ¡Adquiera aquí y ahora la sabiduría que lo llevará al puesto soñado!
Que no le preocupe que a nivel mundial el 20 por ciento de políticos y funcionarios públicos sean profesionales del derecho, el 17 por ciento del mundo de los negocios, 13 por ciento diplomáticos, 11 por ciento militares, 8 por ciento periodistas, 8 por ciento economistas, 7.5 por ciento médicos, 7.5 por ciento académicos universitarios y 6.5 por ciento ingeñeros. Si no tiene esas carreras, no se achicopale porque puede usted hacerse a sí mismo y nosotros le brindamos la oportunidad de aprender durante toda la vida, grita el Margarito.
Después de esas palabras, alrededor del changarro de la familia mestiza se ha aglomerado una gran cantidad de personas, los primos se sorprenden de que casi todos ellos son presidentes municipales en funciones, diputados locales, pero sobre todo funcionarios públicos, particularmente subsecretarios y directores generales, lo que quiere decir que todos ellos quieren llegar a ser alguien en la vida.
Un hombrecillo se acerca al Jicoténcal y le entrega un lote de libros pidiendo le haga la cuenta, el primo ve los títulos y la cara del comprador y descubre que trabaja en la fuente de los dineros, se lleva cinco títulos: ¿Por qué ese idiota es rico y yo no? ¡Para qué sufro cuando sufro!, La enfermedad de compadecer a los demás. Debes saber escoger y cómo sobrevivir a cualquier cosa en cualquier lugar.
Lecturas de
superación personal
La prima es requerida por un sujeto que le coquetea. Ella asegura haberlo visto en una oficina de Palacio de Gobierno, le entrega los libros y la desdichada para evidenciarlo grita los títulos. El funcionario se cohíbe porque no quiere que se sepa lo que lleva: ¿Por qué a mí?, ¡Yo si puedo!, Y si no es ahora, ¿cuándo? ¿El poder está dentro de mí?, ¡Valgo más de lo que piensan!
Al tercero toca atenderlo el Margarito quien le dice que él sabe que es un hombre cultivado porque trabaja en educación, lo que hace que el otro se muestre confiado y le diga que toda experiencia educa y que él está preparado para ser o para no ser.
Los títulos que adquiere reflejan su personalidad: Deje de vivir sus pesadillas y empiece a vivir sus sueños, Todo sobre la imagen del éxito, Disculpa tu vida te está esperando, Ya deja de buscar.... ¡Encuéntrate!, ¡Cómo encontrar un hombre!
Según el Tránsito, a la persona que le toca atender es un transformer porque ha pasado de ser un hombre urbano y exquisito a un bárbaro hombre de campo, ese toma los libros como si se tratara de mazorcas, los revisa por fuera y la tira diciéndole al dependiente que lo meta en una bolsa: Agotado, agobiado y mal pagado, Libérate de pensamientos tóxicos, Cuidado, tus gestos te traicionan, Cómo ser único, piense y hágase rico.
Por poco le dan un librazo al Jicoténcal porque atiende a una mujercita que le comparte que la vida le ha mejorado gracias al esfuerzo, dedicación y trabajo. Ella revisa los libros como si se tratara de un paciente y una vez que se lo pone cerca de la cabeza decide tomarlo o retirarlo, los que escoge son: Hablando con tu ángel de la guarda, La fuente de la energía interior, Cuando se quiere de veras, ¡Basta de secretos, basta de mentiras! y Cómo salir del hoyo.
Sin darse cuenta la Sábila también ha tomado algunos de los libros y se asombra con lo que ha escogido: Los caballeros las prefieren brutas, Porque los hombres aman a las cabronas, Amor al segundo intento, Buen marido excelente matrimonio y Media naranja o medio limón. Pero lo saca de su ensimismamiento un chaparrito que despacha en el Palacio de Juárez que le urge a que le cobre cinco libros: ¿Por qué perdí con ese imbécil?, Cuando las cosas malas le pasan a la gente buena, Quién te llorara cuando te mueras, Basta de humillaciones, Perder no es tan malo.
El Margarito ve satisfecho que no fue mala inversión comprar los libros usados, sobre todo porque se ve que la clase política está ávida de conocimientos y se asombra con el nivel académico de sus compradores, todos ellos están familiarizados con el saber esotérico, el pensamiento mágico, ese que en la estampita de San Judas Tadeo refiere: Fortuna y dinero con todas las facilidades y con el menor esfuerzo.
¡Con estos políticos de seguro salimos rápido del subdesarrollo!, asegura la Sábila a los primos.