El secretario de Salud en el estado de Puebla, Alfredo Arango García, reconoció las deficiencias y malas condiciones en las que opera el Hospital General de Puebla, tal como lo dio a conocer este diario hace unos días. Se requerirán al menos mil millones de pesos para subsanar la falta de mantenimiento que el nosocomio no ha recibido en 17 años.
Asimismo, lamentó que a su llegada a la dependencia detectó que es muy poco el control que existe sobre los medicamentos en las diferentes clínicas, centros de salud y hospitales de la entidad, así como en el suministro de medicinas e insumos. Aseguró que ya comenzó a ponerse orden en este tema.
“Me da mucha pena reconocerlo, pero así es. No es posible que en el Hospital General (los medicamentos) no sean distribuidos por falta de un programa para proporcionarlos; y no nada más eso, sino también los insumos. Falta mucho personal…”, diagnosticó el funcionario estatal.
Afirmó que para enfrentar estos problemas tuvo un acercamiento con el líder del sindicato de la Secretaría de Salud (Sesa) poblana para que esta misma semana comience a trabajarse en la nómina y el personal sea redistribuido de forma adecuada para atender las necesidades.
Una vez que concluyeron las primeras semanas de sus nuevas funciones, en donde se dio cumplimiento al proceso de entrega recepción, Arango García informó que encontró lugares en donde no había un solo médico asignado, por lo que esta misma semana comenzará a subsanarse esta diferencia.
“Hay que reconocer que el Hospital General está en malas condiciones. No hay que ocultar la verdad: sí está en malas condiciones, pero hay recursos económicos que sólo hay que saber cómo bajarlos para aplicarlos. Ya tomamos medidas”, asentó.
Aclaró que las anomalías de ese nosocomio, que fueron dadas a conocer por La Jornada de Oriente el pasado 29 de julio, no será corregidas en los próximos días; se trata de un proceso paulatino, ya que el hospital tiene casi dos décadas que no recibe atención.
“Falta personal, faltan enfermeras, faltan insumos, pero sobretodo queremos cambiar la actitud. Le he pedido a los trabajadores que la Secretaría de Salud se vea como un refugio para los que menos tienen y requieren un servicio. Es mucho lo que se tiene que hacer, pero vamos poco a poco”, indicó.