Con una buena aceptación culminó el Primer Festival Estatal de las Artes y Culturas Indígenas que la Secretaría de Cultura ofreció del 6 al 9 de agosto a unos 10 mil visitantes y que durante el fin de semana colmó el zócalo y el patio de la Casa de la Cultura de Puebla. Por ser temporada vacacional, ayer domingo tanto visitantes nacionales como extranjeros apreciaron y se acercaron más a las siete etnias locales, a través de su artesanía, danzas, música, gastronomía, indumentaria, medicina tradicional y rituales, además de talleres artesanales para todo el público.
Hay que recordar que la mayor parte de la población indígena se concentra en la Sierra Norte, Negra, y Mixteca de la entidad.
En el último día de actividades, el turismo presenció la Danza de los Tecuanes de Acatlán de Osorio, bailado por los pobladores de esta comunidad. Esta danza tiene como fin la captura del tigre, considerado animal dañino para el ganado de los campesinos y hacendados. Tecuani es uno de los sobrenombres del jaguar y del ocelote, símbolo divino de los Olmecas quienes fueron los creadores de la primera cultura de México, hace unos 3 mil 500 años.
Luego vino la Danza de los Negritos, ritual que tiene como objetivo pedir al sol que favorezca las cosechas y la relación de la comunidad con la naturaleza, por lo que se inicia con el saludo a los cuatro puntos cardinales. Después se ejecutó la Danza de los Santiagueros, que se baila en Pantepec, Zacapoaxtla, Cuetzalan y Xochitlán; los Huehues, que se presenta en los tiempos de carnaval para hacer mofa de personajes políticos, religiosos y militares, entre otros; y finalmente estuvieron los Huehuetones de la localidad de Mazatzongo de Guerrero del municipio de Tlacotepec de Juárez, que salen a las calles en vísperas de la celebración de todos santos.
El zócalo poblano se vio ambientado por las bandas de música de viento de Acatlán de Osorio, Naupan y la Banda Sinfónica de la Mixteca, quienes interpretaron piezas de cada una de las regiones poblanas.