Sin duda alguna, al senador Humberto Aguilar Coronado le sirvió mucho la frase “vende caro tu amor, aventurera”, porque su papel de opositor dentro del PAN le dio bonos para que este fin de semana volviera a ser nombrado miembro del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido y forme parte de la Comisión de Reflexión que analizará la causa de la derrota electoral de este año. Sin embargo, en Puebla a muchos panistas no cayó bien el protagonismo del legislador, pues consideran que por enésima vez usó la mentira para conseguir beneficios personales, fue poco congruente y se olvidó de quienes lo han apoyado en sus proyectos políticos.
Aguilar Coronado obtuvo esas dos posiciones por la presión que ejerció el también senador y ex secretario de Gobernación, Santiago Creel Miranda, quien fue parte de frente opositor que rechazaba la llegada de César Nava Vázquez a la presidencia nacional del PAN. Al final el también ex consejero del IFE cedió y pidió posiciones para su grupo, siendo una de éstas para el legislador poblano, conocidos por muchos como el Tigre.
Sin embargo lo que no cayó bien a muchos sectores del PAN fue el comportamiento de Aguilar para conseguir esos espacios.
En la sesión del sábado del Consejo Nacional del PAN –en la que se nombró a Nava– una de las voces críticas que se dejó escuchar fue la de Aguilar Coronado, quien palabras más, palabras menos, fustigó a la presidencia del dirigente saliente del partido, Germán Martínez Cázares, al haber privilegiado la designación directa de candidatos, lo que dañó los derechos de militantes que aspiraban a las postulaciones.
Esa crítica sorprendió a propios y extraños, ya que hace poco más de tres meses quien fue un promotor de las designaciones directas fue el propio Aguilar Coronado.
Ya que de esa manera consiguió que una panista cercana a él, Augusta Valentina Sánchez Díaz de Rivera quedara en los primeros lugares de la lista de candidatos plurinominales de la cuarta circunscripción electoral. Con ello, esta mujer oriunda de Atlixco aseguró una curul en San Lázaro a pesar de que fue derrotada como abanderada por la fórmula de mayoría en el Distrito IX de Puebla.
Otro hecho cuestionable es que después de la derrota electoral del 5 de julio y luego de la dimisión de Germán Martínez, el senador Aguilar Coronado anunció que había renunciado al Comité Ejecutivo Nacional del PAN y que buscaría la presidencia del partido.
Dentro del PAN se dice que esa fue una actitud engañosa de el Tigre, ya que nunca presentó la renuncia por escrito y en términos estatutarios él seguía siendo parte de dicho órgano de gobierno del albiazul.
De esa forma, Aguilar estaba jugando a ser opositor y el mismo tiempo a seguir siendo parte del CEN.
Eso hace suponer que le apostaba a que si no funcionaba el frente opositor contra Nava, podía volver a ser parte del CEN simplemente haciendo valer el detalle de que formalmente no había renunciado a ese órgano al no haber presentado su separación por escrito.
Al final la presión de los anticaldenoristas resultó efectiva y como parte de la negociación que emprendió Creel no solamente consiguió que Humberto Aguilar fuera incluido de nueva cuenta en el CEN, como si fuera una posición nueva, sino que forme parte de la Comisión de Reflexión.
Eso es lo que se dice de el Tigre por parte de sus detractores.
Y es que muchos panistas cuestionan que Aguilar siempre va de la mano de Santiago Creel para conseguir posiciones que solamente son de beneficio para el Tigre, nunca para quienes forman su grupo político o para quienes en algún momento lo han apoyado. Pues siempre deja solos a los que lo acompañan en un proyecto.
Por eso Aguilar no ha podido construir una estructura sólida para realmente pelear la candidatura del PAN a la gubernatura de Puebla.
También a eso se debe a que nunca ha podido ganar una elección constitucional. En 2006 llegó al Senado por el efecto de la campaña de Felipe Calderón y por la salida de Rafael Moreno Valle Rosas del PRI.
En el pasado proceso electoral una de las apuestas de Aguilar Coronado es que haría ganar a Augusta Valentina Sánchez Díaz de Rivera, y al final la panista fue derrotada, pese a que era la principal apuesta del albiazul en la capital.
Su nueva llegada al CEN tampoco le significa a Aguilar Coronado una mejor condición política.
En el Comité Ejecutivo Nacional del PAN el Tigre solamente tiene una posición, la de él.
Y en el Consejo Estatal del PAN de Puebla a lo mucho cuenta con el respaldo de seis consejeros.
Por eso muchos panistas consideran que Aguilar solamente ha sabido trabajar para él, actualmente lo hace para él y en el futuro seguirá consiguiendo beneficios para él y nadie más.