Con la finalidad de establecer nuevas formas de acercamiento y de diálogo con el público infantil, el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos puso en marcha, en 2005, el proyecto de comunicación educativa “El tren, la radio y los niños”, orientado a generar un espacio de animación cultural en torno a uno de los medios de comunicación masiva de mayor arraigo y cobertura en nuestro país.
El proyecto, expuso Rosa María Licea Garibay, subdirectora de Servicios Educativos y Extensión, inició con el diseño y puesta en marcha del taller de producción radiofónica en el que participó un grupo de 25 niños. En los años siguientes, la experiencia fue replicada y con los grupos que han sido parte de estas experiencias educativas, se conformó un equipo base de pequeños productores.
Después de la capacitación, los niños tuvieron sus primeras incursiones en la radio como reporteros culturales del séptimo y el octavo Festival Internacional de Puebla (FIP) y como corresponsales de un noticiario cultural para el programa “Movimiento perpetuo”, transmitido a través de la Radio de la Universidad Autónoma de Puebla.
Con este equipo, se definió la estructura de una serie infantil llamada “El vagón de la radio”, cuyo eje temático es la difusión de la tecnología, la historia y la cultura de los ferrocarriles mexicanos, la cual salió al aire el 4 de agosto por el Sistema de Información y Comunicación del Estado de Puebla (Sicom), en el 105.9 de FM.
A propósito de la celebración del segundo aniversario de “El vagón de la radio”, esta serie se estrenará en Radio Teocelo, Veracruz, a partir del 8 de agosto. El programa se desarrollará en vivo todos los sábados de 10:30 a 11 de la mañana, en el 1490 de AM, con niños de la comunidad.
En resumen, puntualizó, la presente iniciativa es un proyecto piloto que intenta cuestionar y trascender el enfoque pedagógico tradicional y mostrar una alternativa de apertura hacia la sociedad a partir del vínculo ineludible y dialéctico entre comunicación y educación.
“El tren, la radio y los niños” orienta sus acciones a promover entre el público infantil una posición activa frente al museo, su historia y las colecciones que resguarda; motivar el aprendizaje de los pequeños desde la acción; reconocer y potenciar las capacidades comunicativas de los pequeños y buscar nuevas formas de difusión del patrimonio ferroviario mexicano.
Para Yisel Márquez, integrante del grupo de niños que participan en “El vagón de la radio”, la experiencia ha sido único. “Yo espero del vagón algo que me pueda servir, llegar a ser una persona más abierta, porque antes en una exposición no podía hablar, me ponía roja y no sabía qué decir”. Mientras, que Daniel Amador reveló que, desde que tenía siete años de edad, “quería entrar al taller, pero no tenía la edad y ya casi como a los nueve años pude entrar y le puse todas las ganas, y me escogieron”.