Mala planeación y nómina doblemente inflada es la causa encontrada por Óscar Moranchel Ramírez, líder del Sindicato de Trabajadores del Ayuntamiento de Atlixco, al momento financiero “crítico” padecido por el gobierno de Eleazar Pérez Sánchez. “La culpa no es únicamente del recorte de 14 millones de pesos a las participaciones federales”, atizó.
Cabe recordar que el pasado fin de semana el edil anunció a la prensa esta contingencia económica producto de una disminución considerable de las transferencias enviadas desde la presidencia del país. Según adelantó Pérez Sánchez, de seguir esta tendencia a la baja la cifra llegaría hasta los 24 millones de pesos para el fin de año, asunto que coloca en riesgo más de 300 plazas. Actualmente, de acuerdo con cifras oficiales, aproximadamente cobran del erario mil burócratas, y eso representa un gasto mensual de cerca de 5 millones de pesos.
Los problemas por la falta de liquidez “no son nada más en Atlixco, son en todas partes; aunque, y es muy evidente, hubo una mala táctica de parte de quienes administran los recurso públicos. No había necesidad de dar de alta a más gente por una razón: todos los departamentos estaban ya cubiertos. Eso es no proyectar las cosas a futuro, y las consecuencias ya comenzaron a brotar”.
Además del panorama anterior relacionado con los salarios, “de igual manera en el seno de la Comuna abundan los pagos infructuosos o poco claros entregados a determinadas organizaciones, grupos o ciudadanos. El primer paso es sacar adelante los salarios del personal y luego verificar si están en la disposición de ayudar por fuera a los demás. Y como seguramente no ocurrió de esa manera, los perjudicados serán nuestros compañeros”.
Para intentar resolver este panorama, “el paso a seguir es replantear de forma urgente, entre el cabildo y el edil, el tema de la nómina mediante un estudio o diagnóstico serio. Y la primera pregunta y respuesta es tener la certeza de cuántas personas realmente necesitan y cuántos deben irse. Para nadie es un secreto que en muchas oficinas siguen descansando porque de plano no trabajan”.
Para el caso especial del sindicato “llevamos más de 45 días esperando tener una charla directa con Eleazar Pérez Sánchez, quien manifiesta una postura cerrada para el diálogo, y eso no sólo ocurre con nosotros, también con muchos sectores; sin duda, la situación política traicionó ya a sus nervios. Sinceramente no llego aún a explicarme esta actitud. Insisto, tiene muchos nervios. El sindicato nada más quiere platicar y saber qué planeamos para salir de esta problemática”.
Por ejemplo, “quizá tiene en la nómina a personas del gobierno anterior o del mismo sindicato con ganas de dejar vacante el lugar, y esto puede suceder con una buena liquidación de por medio”.
La quiebra
Sobre el caso, el presidente de la Comisión de Desarrollo Municipal del Senado, Ramón Galindo, afirmó este martes que el recorte de 50 mil millones de pesos anunciado por Hacienda la semana pasada podría generar la “quiebra” de algunos municipios. “A nadie debe sorprender las condiciones en las que están los ayuntamientos. Esto es consecuencia directa de un federalismo fiscal malogrado que históricamente puso en total vulnerabilidad al eslabón más importante del Estado mexicano; es decir, los municipios”.
La decisión adoptada por las autoridades hacendarias “agravará la situación financiera de los municipios; por eso, no descarto que en estos meses brote una ola de declaraciones de bancarrota”, adelantó. De acuerdo con algunas firmas internacionales, las entidades y Comunas recibirán este año hasta 60 mil millones de pesos menos por participaciones.
“Los recortes al gasto y un mayor endeudamiento son las principales alternativas de los gobiernos locales para mitigar el desplome de recursos”, finalizó.