Atlixco. En los últimos años ocurrió una descenso en la emisión de nuevas tarjetas de crédito, al pasar de 11 mil 900 al día en 2007 a sólo 4 mil 800 en promedio durante 2008; sin embargo el repunte en las tasas de interés impacta ahora a más mexicanos, reveló un estudio presentado por el diputado federal Guillermo Velásquez Gutiérrez. “A enero de este año, las tarjetas de crédito bancarias cobraron en promedio una tasa de interés de 41.63 por ciento, su nivel más alto en los últimos ocho años”, asumió.
De manera especial en fechas recientes “se ha tratado en diversos foros de nuestro país el debate respecto de cómo enfrentar el alza en las tasas de interés que derivan del uso particularmente en tarjetas de crédito, como uno de los productos financieros más sensibles para un gran número de mexicanos”, agregó.
Uno de los aspectos más recurrente en el debate sobre el manejo de tasas de interés, agregó, se refiere a la conveniencia o no de establecer topes a las tasas de interés en nuestro país. “Al respecto, si bien es cierto que la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) ha planteado que el establecer topes puede resultar contraproducente ya que reduciría la oferta de crédito; también es cierto que esta Comisión reitera la necesidad de actuar pronto para bajar las tasas de interés que pagan los usuarios de servicios financieros en México. Se requiere una disminución de tasas de interés que sea palpable por la generalidad de los usuarios del crédito”.
Una de las acciones que la Condusef plantea, destacó el diputado, consiste en diferenciar las tasas de interés que se cobran a los usuarios, basado en la buena o mala experiencia en el uso del crédito. “A partir del historial crediticio con el que se cuenta, elaborar un score de crédito que refleje el nivel de riesgo de cada persona y a partir de este puntaje asociar un determinado nivel de tasa de interés. Permitiendo que los usuarios responsables del crédito, que son la mayoría, tengan acceso a menores tasas de interés, y evitar que a nivel general, se cobre una sobre tasa de interés que resulta de aquellos nuevos usuarios o de quienes hicieron uso inadecuado del crédito”.
En lo referente al cobro de comisiones, que también es un componente importante del costo del crédito, señaló, “es relevante intensificar la transparencia informativa de éstas, así como el uso y difusión del Costo Anual Total (CAT) que se basa en una metodología de cálculo que se desarrolla en el Banco de México y que debe reflejar de manera clara y objetiva el costo que paga una persona por hacer uso de cualquier tipo de crédito”.