En días pasados se impuso la lógica técnica en el comportamiento de las acciones y el tipo de cambio.
En general, el tipo de cambio y precio de las acciones tienden a moverse en sentido contrario, esto debido a que la entrada al mercado de acciones se nutre de la llegada de capitales del exterior, lo cual implica que al subir las acciones baja el tipo de cambio debido a la entrada de dólares; para el caso de un país como México (el cual se considera riesgoso) la jerga refiere esta situación como “apetito por el riesgo”.
El caso contrario es el de “aversión al riesgo”, lo cual significa salida de capitales que abandonan el mercado accionario y deprecian el valor del peso.
Los indicadores técnicos habían estado señalando que las acciones estaban caras y el peso barato, lo cual implicaba que las primeras tendrían que bajar, tarde o temprano, y el tipo de cambio, consecuentemente, tendría que subir. A pesar de cierta resistencia en ambos casos, finalmente se dio un ajuste importante. El índice accionario mexicano (IPC) finalmente bajo de 25 mil 100 puntos hacia los 23 mil 468 puntos, esto último el día 8 de julio.
Por su parte el tipo de cambio que también se resistió a subir, como lo señalaban los indicadores técnicos, terminó rebotando de lo 13.10 pesos hasta los 13.84 pesos, esto último el día 14 de julio de 2009.
Algunos indicadores técnicos señalan que estas tendencias de baja de las acciones y de subida del tipo de cambio se mantendrán; sin embargo, la volatilidad de ambos, las acciones y el tipo de cambio originan rebotes importantes. Así sucedió el 14 de julio, cuando el tipo de cambio bajó con brusquedad de los 13.84 a los 13.55, es decir, 29 centavos; el índice accionario mexicano rebotó por su parte un 4 por ciento, llegando nuevamente por encima de los 25 200 puntos.
Tanto las acciones mexicanas como el tipo de cambio están moviéndose muy influenciados por las noticias respecto a la recuperación económica de los Estados Unidos y, consecuentemente, por los efectos de estas noticias sobre el valor internacional del dólar. Esta moneda está en el filo de la navaja, pues si bien Estados Unidos es un país poderoso, lo cual apuntala la fortaleza del dólar, también es un país muy endeudado, lo cual debilita al dólar. Hay un delicado equilibrio entre estas dos percepciones que pone el valor del dólar en el filo de la navaja.