El ayuntamiento de Puebla culminó la investigación que realizó al rastro de la capital y confirmó los dictámenes que previamente había entregado el gobierno del estado, en los cuales se señala al matadero como de “alto riesgo sanitario”. La Comuna encontró 30 anomalías, y deberán ser corregidas inmediatamente por la empresa concesionadora Ingeniería y Tecnología de Oriente (ITO).
A través de un informe preliminar, al cual tuvo acceso La Jornada de Oriente, se hizo saber a la Secretaría del ayuntamiento la serie de irregularidades que habrían sido permitidas por la empresa y que serían la causa de la polución en el rastro, en la barranca El Conde y en la zona.
El documento establece que no se han cumplido las condiciones y los parámetros de sanidad e higiene en el manejo de residuos sólidos, aguas residuales y desechos biológicos y contagiosos.
De no se reparadas estas fallas, ITO podría recibir una serie de sanciones que podrían llevarla a finalizar su relación con el gobierno de la ciudad; es decir, se le cancelaría la concesión por incumplimiento.
En cuanto sea notificada la empresa la primera acción que deberá emprender es la instalación de un biodigestor similar al que funciona en el relleno sanitario de la capital; es decir, un contendedor de desechos orgánicos como excrementos, sangre y vísceras para la producción de gas metano.
Actualmente estos desechos son tirados al aire libre, causando polución en la zona del rastro, tal como lo informó este diario el pasado 8 de junio.
Por otra parte, ITO deberá regularizar su situación legal ante el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado (SOAPAP), la Secretaría de Salud del estado y la Comisión Nacional del Agua.
En un dictamen previo, el SOAPAP señaló que el rastro no cuenta con los permisos de descarga al drenaje sanitario ni ha pagado por ellos; éstos vencieron en el año 2008 y deben ser renovados. Además, sus descargas no cumplen con los parámetros establecidos y existen deficiencias en la planta tratadora de aguas residuales.
En ese sentido, será precisamente la modificación de la planta de tratamiento y sus reparaciones correspondientes a lo que la Comuna accederá para que se realice en los próximos seis meses restantes, debido al grado de dificultad que representa. Medio año es precisamente el tiempo que le resta a ITO para convertir el Tipo Inspección Federal el matadero municipal.