En el estado de Puebla existe al año un déficit de 900 mil toneladas de maíz amarillo –que se utiliza para la industria avícola y porcícola–, las cuales se compran a productores estadounidensescon un costo de mil 800 millones de pesos, pero por lo menos la mitad de este dinero se podría quedar con agricultores nacionales si existieran políticas públicas federales adecuadas para el sector agrario.
Así lo manifestó Efraín García Bello, presidente de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México, quien explicó que el problema es la falta de un programa que impulse la reconversión productiva del maíz blanco –que se utiliza para el consumo humano– al amarillo, pese a que diferentes organizaciones campesinas lo han solicitado.
Lo anterior porque existe un excedente de unas 5 millones de toneladas de maíz blanco a nivel nacional, pues el mismo se cultiva más –al obtener 22 millones de toneladas– de lo que se consume –unas 17 millones de toneladas– y en cambio, con respecto al maíz amarillo, sólo se producen 2 millones, cuando se necesita más de 13 millones de toneladas.
Ante esta situación, urgió al gobierno federal a impulsar esta reconversión productiva del maíz blanco al amarillo de por lo menos las 5 millones de toneladas sobrantes, pues el mercado las está solicitando en estos momentos.
“Queremos reorientar la producción del maíz blanco que no se utiliza para el consumo, familiar al amarillo, porque este último es el que el mercado está solicitando”, dijo.
Efraín García Bello añadió que la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México ha impulsado la reconversión del maíz blanco al amarillo a nivel nacional, a través de la agricultura de contrato, con el fin de empezar a cubrir la necesidad de este grano que requieren la industria avícola y porcícola.
Dijo que los productores poblanos vendieron 40 mil toneladas de maíz amarillo a los avicultores y porcicultores de la entidad el año pasado, cuando requieren casi un millón de toneladas al año. Agregó que en 2009 se pretende entregar unas 60 mil toneladas.
La agricultura por contrato beneficia a los campesinos, pues la compra del maíz está garantizada, a diferencia de vender de acuerdo a los precios internacionales, los cuales pueden subir o bajar, y ello impide planear la producción del grano. En 2008 vendieron la tonelada de maíz amarillo en 4 mil 200 pesos; sin embargo, este año lo venderán a 3 mil 100 pesos, pues el costo está a la baja.
Finalmente, dijo que la reconversión productiva no busca que se deje de producir el maíz blanco, pues es de autoconsumo y a través de dicha actividad vive una cuarta parte de la población total, sino que se cambien los cultivos excedentes del blanco al amarillo. En Puebla se produce un millón de toneladas de maíz en 600 mil hectáreas, y sólo el 10 por ciento es grano amarillo.