No importa la edad
a veces tienes ganas
de salir corriendo.
Huir.
Detener el tiempo
cerrar los ojos
y no ver más.
Que el mundo se diluya
contigo o sin ti
pero ya no estar.
Hartazgo.
Que algo pase
y cambie tu vida
radicalmente.
Que olvides
que nada recuerdes
que no sientas.
Que no pienses
que tus sentidos se anulen
que no respires.
Que el viento toque
lo que quede de ti
sólo por encontrarte
al paso.
Que las nubes no vuelen
que las olas se calmen
que el ruido no suene
que la luz no lastime.
Quisiera no tener que escribir
Ni una línea para decir
que lo siento
a la vez que los perdono.
Que los días
no se hubieran podrido
si nos hubiéramos detenido.
No quiero compensación
pero deseo ese momento
de regreso.
Para cambiar la historia
tomar otro rumbo
mudar el tiempo.
Para callar mi voz
cegar el camino torcido
detener el destino.
No importa la edad
a veces quieres
salir corriendo.
Pero no puedes
porque la vida continúa
aunque cierres los sentidos.
Y apendejes el alma
embotes la mente
niegues la historia
y camines sin sentido.
Todo
porque no puedes
salir corriendo.