Alejandro Armenta Armenta Mier declinó vincular los buenos resultados que se auguran al PRI el domingo entrante en la elección de diputados, con su posibilidad de entrar de lleno a la contienda interna de su partido por la candidatura para suceder a Mario Marín Torres en la titularidad del Poder Ejecutivo poblano.
Apenas un par de reporteros que ayer acudieron a la conferencia de medios que el jerarca tricolor encabezó en un lujoso hotel del Centro Histórico de la capital estatal, pudieron preguntarle su opinión sobre las versiones dadas a conocer en columnas periodísticas, según las cuales, Armenta sería el as bajo la manga de Mario Marín Torres para obtener la nominación tricolor a la Primera Magistratura, si es que el llamado “delfín”, Javier López Zavala, actual secretario de Desarrollo Social, no logra el consenso de las diversas facciones priistas.
Alejandro Armenta Mier contestó que en todo caso los resultados de la jornada de este domingo no deben personalizarse, porque son trabajo de un equipo y sobre todo “de una institución, de la institucionalidad”.
Eso fue todo, porque ante la insistencia de otros informadores, el líder estatal del PRI evadió revelar sus aspiraciones políticas para el futuro inmediato. “¡Ahí vas Pablo, ahí vas otra vez, ahí vas!”, interrumpió jocoso, exultante, casi eufórico a un periodista que quería que abundara sobre sus posibilidades de ser el llamado “caballo negro” de la contienda interna priista. Vaya, ni siquiera lo dejó concluir la pregunta.
Lo mismo sucedió con otro reportero: entre sonrisas, interrupciones y guiños, el dirigente del PRI –a quien se le agudizó la afonía que padece de unas semanas atrás por causa de las arengas en mítines– optó por no hablar de su proyecto personal y dio por concluía la conferencia de medios de comunicación.