Desde hace unos días se exhibe en las tres salas de la Casa de la Cultura (5 Oriente 5) el trabajo de los becarios del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes del Estado de Puebla (Foescap) 2008 en la modalidad de “Artes Plásticas”. La vasta producción plástica, en distintas técnicas y estilos es sólo una pequeña demostración de lo que se está haciendo actualmente en esta ciudad en materia de pintura, escultura, fotografía, performance e instalación.
Bajo el título de Ajuste de cuentas, la muestra también incluye artes sonoras, como la propuesta de Andrea Coyotzi, que se ha instalado en las salas José Manzo, Juan Cordero y Juan Tinoco.
Entre los participantes destacan Omar Árcega, Madeleine Bondy, Hernain Bravo, Juan Carlos Castillo, Lourdes Gil y Gil, Mónica Muñoz Cid, Alejandro Osorio, Angélica Sánchez y Luz Elvira Torres, que estuvieron asesorados por May Zindel y Roberto Rugerio.
Tras un recorrido, se puede apreciar la monumental propuesta de Óscar Gómez que retrata a la sociedad cotidiana en la ciudad, en la serie Retratos de la cotidianidad, en técnica mixta.
Sus tres obras son un retrato vivo del bullicio y movimiento del Centro Histórico poblano. Son murales que recrea el barrio del Parián, la plazuela de los Sapos, el Teatro Principal, y sus personajes cotidianos: indígenas, limosneros, payasos, comerciantes… Son enormes collages de pintura, esténcil y pegotes, en donde se interroga la autenticidad del arte.
Juan Carlos Castillos nos presenta Nadie sabe, de la serie Suicidal Blood; Hernain propone una barredora de madera y alambre, que pende del techo de la sala, además interviene uno de los muros del lugar con siluetas que parecieran estar mal dibujadas, con líneas descuidadas, trazadas por un pulso zigzagueante. Es # 9, de la serie Juego de manos.
Dentro de la espaciosa sala, sobresale El sujeto sonido, un mapa conceptual de instalación sonora, de 2.20 x 3.50 metros, de Coyotzi, donde intenta explicar la imantación espacial del sonido por la imagen. ¿El sonido es materia?
Y junto a la obra, una serie de impresiones fotográficas en papel metalizado, con acabado lamina–arena, de nombre Metadual III, de Angélica Sánchez. La interesante obra gráfica de Sánchez yuxtapone un mismo rostro dos veces, con expresiones catárticas.
Le sigue Metamorfo, impresión en papel amate y madera, y después una secuencia de imágenes de una chava que se transforma cuando vive y escucha música, a través de unos audífonos. Ríe, llora, baila, pero también, en algunos instantes, permanece serena.
Ajuste de cuentas estará en exhibición hasta el 9 de julio. La entrada es gratuita.