La empresa Ingeniería y Tecnología de Oriente (ITO), actual concesionaria de la operación del rastro de Puebla, no tendrá tiempo de modernizar el matadero a uno Tipo Inspección Federal (TIF) antes de que finalice el año; esto, luego de admitir las recomendaciones hechas por el gobierno estatal a través de la Secretaría de Salud y del Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado.
A pesar de lo anterior, antes de que se comience a plantear el retiro de la concesión a ITO primero debe concluirse la investigación que está en proceso para que, a partir de ella, se lleve este tema al pleno del cabildo, según indicó la regidora priista María Eugenia Mena Sánchez.
La también presidente de la Comisión de Salud subrayó que el problema de la polución en el rastro no puede continuar, por lo que propuso un esquema de cierres escalonados del lugar para ir solventando, área por área, las irregularidades detectadas por las dependencias estatales.
En entrevista, Mena Sánchez rechazó rotundamente el cierre total del matadero como lo había propuesto la fracción del PAN, ya que esto dañaría la economía de la capital al tiempo que ocasionaría otros problemas de salud.
“Podría ser un cierre parcial en función de lo que se pretende: no es lo mismo que revise la Conagua, a la que le corresponde la barranca y el pozo, a que revise la Secretaría de Salud en la zona de matanza o el SOAPAP, que revisa los drenajes”, afirmó.
Recordó que la concesión del rastro no fue entregada por la actual administración municipal, sino que fue una herencia de la anterior encabezada por Enrique Doger–, por lo que es deber de los regidores vigilar que se cumpla.
La carne que se consume en Puebla es de calidad, afirmó Mena Sánchez, quien indicó que el 40 por ciento de ésta es producida por el rastro municipal; el 60 por ciento del resto de los cárnicos que se expenden en la ciudad proviene “de otros lados”; de ésta, dijo, no se puede afirmar que es completamente sana, por lo que se requiere hacer un cerco sanitario.
“La zona de matanza, si bien no está perfectamente a detalle, sí cumple con mínimos requeridos para que pueda funcionar. Hay que hacer ajustes para evitar riesgos, pero es una carne que no está dañada”, aseveró.
Aseguró que ITO ya entregó un “plan de acciones correctivas” el cual va en función de mejorar el drenaje, el manejo de desechos sólidos, el saneamiento de agua, “que sabemos que no es muy eficiente, debe cumplir lo mínimo”.