Mientras que la Secretaría de Salud del estado de Puebla sostuvo que las barrancas del municipio no son utilizadas para el deposito de material hospitalario, el director de la Agencia de Protección al Medio Ambiente del ayuntamiento capitalino, Juan Carlos Morales Páez, afirmó que sí existen desechos médicos en cuerpos de agua de la capital.
Por esa razón, este viernes sostendrá una reunión con la Dirección Local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), donde se abordará este tema y otros que están provocando la contaminación de las barrancas que cruzan el municipio.
Agregó que con información basada en fotografías y otros documentos se confirmará ante la dependencia federal que en El Santuario, barranca ubicada al norte de la capital que conduce un afluente del río San Francisco y que además encausa el agua de las precipitaciones pluviales, está contaminada con material clínico considerado como infecto–contagioso.
Aunque existe evidencia, esta no es suficiente para señalar a un hospital o a un particular de causar la polución, sostuvo Morales Páez.
Tras reunirse con la Conagua, la Agencia de Protección al Medio Ambiente de la Comuna continuará sus propias investigaciones y, además de lo que determinen las instancias estatales y federales, podrá aplicar una sanción de hasta 5 mil días de salario mínimo, equivalentes a 250 mil pesos.
Esta semana fue publicado en diversos medios informativos que la barranca El Santuario es depósito de jeringas, gasas, guantes y hasta de medicamentos, mismos que podrían ocasionar un contagio en al menos una decena de colonias del norte de la capital poblana. De esto se hizo responsable al Hospital de la zona norte, que recién inauguró la administración estatal, ubicado en la colonia Naciones Unidas.
Al respecto, la Secretaría de Salud estatal informó el jueves que no existen elementos para señalar que ese nosocomio es el responsable de la polución, pues sus plantas de desechos operan correctamente.
De acuerdo información del ayuntamiento, la mayoría de los más de 300 kilómetros de ríos y barrancas que cruzan el municipio de Puebla no sólo se convirtió en drenajes de aguas negras, tiradero de escombros, basura, desperdicios y hasta asentamientos para nuevas colonias; en algunos casos han resultado sembradíos de marihuana, como los retirados durante la limpieza de estos lugares en la pasada temporada de lluvias.