A pesar de la declaratoria de “zona de riesgo” por la “guerra de narcomenudistas” que se libra en el área metropolitana de Puebla, el secretario de Gobernación, Mario Alberto Montero Serrano, aseguró que no hay ningún impedimento para que el total de las casillas programadas para el estado se instalen el 5 de julio próximo a fin de llevar a cabo la jornada electoral.
En tanto, a pregunta expresa, el titular de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), Rodolfo Igor Archundia Sierra aseveró que, de las indagatorias emprendidas sobre todos los acontecimientos violentos sucedidos desde que inició la presente semana, no se puede decir que hay una motivación política en los crímenes.
La declaración del procurador echa por tierra las aseveraciones que esta misma semana hicieron los dirigentes del Partido Revolucionario Institucional en la entidad y la capital poblana –Alejandro Armenta Mier y Carlos Manuel Meza Viveros, respectivamente– en el sentido de que el Partido Acción Nacional (PAN) habría originado el atentado contra un camión de la PGJ y que estaba relacionado con los ejecutados hallados en la llamada “zona de riesgo”.
Esta misma semana, la dirigencia estatal del PAN solicitó que el gobierno estatal pidiera un reforzamiento de la presencia de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional para garantizar la tranquilidad de las elecciones, en vista del dramático incremento de los delitos atribuidos por la opinión pública al crimen organizado.
El secretario de Gobernación llegó a declarar que no descartaba la posibilidad de demandar una presencia mayor del Ejército mexicano para vigilar las elecciones, pero ayer dijo que no hay motivos para alarmarse.