Desde los 14 años, Marjorie Blanc se enamoró apasionadamente de México. De su cultura y de su pasado prehispánico. Del sacrificio humano practicado por los aztecas y “esa dinámica tan complicada, sin bien ni mal, alejada de la tradición judeo–cristiana”. No obstante, cuando la maestra francesa en Altos estudios de América Latina y licenciada en idiomas se estableció definitivamente en Puebla, el contacto con la realidad mexicana la golpeó. De pronto, “los mexicanos ya no eran los reyes del mundo”.
Su conocimiento del país extranjero había sido a través de los aspectos positivos, mientras que los rasgos incómodos habían quedado ocultos, de la misma forma que los mexicanos idealizan frecuentemente a otras naciones. Con ésta y otras experiencias personales y profesionales, la joven profesora empezó a idear un sistema para aprender idiomas, a través de la historia y cultura de cada país, pero abordadas de forma crítica, para que los alumnos, ahora sí, vean ambas caras de la moneda. “Por ejemplo, que en Francia, el país de los derechos humanos, todavía tenemos gente muriendo de hambre y de frío en el invierno, en pleno siglo XXI”.
Enseñar despertando la pasión y curiosidad de cada alumno, vulgarizando totalmente lo que podría ser aburrido, pero sin perder la disciplina y apoyándose en actividades artísticas que están fuera del contexto lingüístico y gramatical como la fotografía, el teatro, la música y el cine.
Con esta propuesta definida, Blanc conoció a Romina Quiroz, directora de Klepka Producciones y apasionada como ella de una cultura extranjera, en este caso la rusa. Entre ambas dieron forma al taller piloto que iniciará este verano bajo el nombre de Klepka Internacional. Para este primer curso, que abarca del 6 al 31 de julio, el tema será la Primera Guerra Mundial, conflicto que en opinión de la profesora dio inicio al siglo XX europeo y que significó un parte aguas para el desarrollo de la historia mundial.
A través del monólogo El mundo se convirtió en un manicomio, del humorista francés Roland Magdane –para los principiantes–, y de la novela corta Me llamo Abdou Laye y soy peludo, de la misma Blanc –para los avanzados–, los alumnos iniciarán su acercamiento a este sistema de enseñanza que en cursos posteriores utilizará como tema central la construcción de las identidades nacionales europeas y americanas.
Con estos mismos temas y textos, pero abordados desde el punto de vista de los países donde se hablan cada lengua, existirá la posibilidad de aprender inglés, alemán, italiano y ruso. El objetivo es, además de mostrar un panorama equilibrado sobre cada una de las naciones, proporcionar una cultura general más amplia a los jóvenes mexicanos para que aprovechen todo su potencial, dice la entrevistada.
“Algo que le reprocho a los mexicanos es que tienen la capacidad intelectual y económica, pero no la aprovechan. Veo un país sin ambición, sin rabia. Su revolución fue de las más exitosas del mundo pero se han dejado comer por la televisión y por el conformismo. Eso me enoja porque estoy convencida de que los mexicanos pueden salir adelante. Francia tiene muchos defectos actualmente y ya no les veo solución, pero México aún está a tiempo de formar a una generación de gente culta y luchadora”.
Para este primer periodo, la actuación será la disciplina artística que servirá de apoyo a cada idioma y a su contexto histórico y cultural. Lunes y miércoles, recibirán lecciones sobre el respectivo idioma. Martes y jueves tocará el turno a la actuación y el viernes se combinarán ambas disciplinas. Para mayores informes pueden escribir al correo klepkaproducciones@hotmail.com o llamar al 242 0581 y 2223 465045.